Fundada en 1887 por inmigrantes europeos, la histórica panadería cordobesa sigue funcionando en el mismo salón donde nació. Hoy Día Córdoba dialogó con Fernando Rodríguez, quien junto a su hermana Estefanía representa la tercera generación familiar al frente del negocio, para reconstruir la historia de un lugar que dejó de ser solo una panadería para convertirse en un pedazo de la memoria colectiva de la ciudad.