
La Gremial de Transporte Especializado de Combustible GRETEC exigió este sábado una investigación integral por el robo de una cisterna con 4.000 galones de combustible en Escuintla, al sostener que el caso no debe cerrarse con la captura de dos sospechosos porque el asalto apunta a una posible red de trasiego ilegal que afecta el abastecimiento energético, encarece la operación del sector y pone en riesgo a pilotos y terceros en carretera.
El vehículo fue recuperado en el kilómetro 103,8 de la antigua ruta al Puerto San José, apenas dos kilómetros después del punto donde ocurrió el robo. La unidad, un camión cisterna Freightliner con placas C-493CBM, fue localizada por agentes de la comisaría 31 de la Policía Nacional Civil, que también detuvieron a dos presuntos implicados: Reinaldo “N”, de 48 años, y Vitalino “N”, de 58.
En su comunicado fechado el 29 de agosto de 2026, la gremial reclamó acciones concretas a la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público, el Organismo Judicial y el Ministerio de Energía y Minas. El sector valoró la intervención policial, pero pidió que las pesquisas alcancen a los autores materiales e intelectuales del hecho y a quienes participan en la compra, distribución o comercialización de combustible de origen ilícito.
El conductor declaró ante las autoridades que varios hombres que viajaban en dos vehículos le cerraron el paso y lo amenazaron de muerte antes de apoderarse de la cisterna. Los dos detenidos intentaron huir entre cañaverales cuando la policía ubicó la unidad.

La investigación se amplió hacia una posible estructura dedicada al robo de combustibles
La respuesta que reclama GRETEC es concreta: al fiscal general le pidió girar instrucciones para perseguir penalmente a todos los responsables del asalto; a los jueces del Organismo Judicial, imponer “sentencias graves y ejemplares”; y al ministro de Energía y Minas, reforzar los controles para detectar el mercado negro de hidrocarburos.
Según el texto del comunicado, la Policía Nacional Civil ya tiene indicios sobre otros posibles participantes. El Ministerio de Gobernación y el Ministerio Público ampliaron la investigación hacia una posible organización dedicada al robo sistemático de combustibles en el sur del país.
Entre las líneas de pesquisa figura una eventual infiltración interna. Las autoridades evalúan la posible contratación de integrantes de estas redes como pilotos y posibles vínculos con elementos policiales corruptos.
GRETEC sostuvo que estos delitos tienen un efecto directo sobre la cadena de suministro. En el comunicado advirtió: “Este tipo de delitos afectan directamente la cadena de suministro, generan sobrecostos, retrasos y ponen en riesgo la vida de pilotos y de la población”.
Las autoridades describen un patrón de asaltos en la ruta al Pacífico
El caso se inscribe en una mecánica que las autoridades ya identifican en varios corredores logísticos. De acuerdo con la información, los grupos que atacan camiones cisterna usan bloqueadores de señal GPS, conocidos como jammers, realizan vigilancia previa con vehículos livianos o motocicletas y luego desvían las unidades a terrenos baldíos, fincas o bodegas clandestinas para trasegar la carga a otros vehículos.
Las rutas con mayor incidencia de asaltos al transporte de carga son la CA-9 Norte, sobre todo en tramos de El Progreso y Sanarate; la CA-9 Sur en sectores de Escuintla, Palín y Puerto San José; la ruta Interamericana; y áreas periféricas de la capital como Amatitlán, Villa Nueva y la circunvalación al lago.
La gremial reiteró en su pronunciamiento su disposición a coordinar con las instituciones del Estado para fortalecer la seguridad en las rutas y proteger el abastecimiento energético del país. También insistió en que la respuesta oficial debe alcanzar no solo a quienes ejecutan los robos, sino a toda la estructura que sostiene la colocación del combustible sustraído en el mercado ilegal.