Kim Yo-jong, hermana del dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un (REUTERS/Jorge Silva/Archivo)

Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, afirmó que el estatus de Corea del Norte como potencia nuclear es “absoluto” e irreversible y desestimó los pedidos internacionales de desnuclearización durante la conferencia general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena.

La posición de Corea del Norte como potencia nuclear es absoluta y no puede revertirse bajo ningún concepto”, señaló Kim en un comunicado que difundió la agencia estatal KCNA. La dirigente sostuvo que el arsenal de Pyongyang “contribuye de manera significativa a disuadir los actos escandalosos de los delincuentes internacionales” y calificó como una “habitual charla tonta” las discusiones de la conferencia del OIEA sobre la desnuclearización norcoreana.

Si creen que eso es realmente posible, solo escucharán las palabras de idiotas”, afirmó.

Kim agregó que, “por mucho que las fuerzas hostiles lo nieguen retóricamente”, la condición nuclear de Corea del Norte “se ha consolidado de manera permanente, tanto física como legalmente”. El régimen de Pyongyang incorporó su condición de potencia nuclear a su legislación y sus principales dirigentes sostienen que el programa atómico no está sujeto a negociación.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó recientemente que Corea del Norte posee 57 armas atómicas “muy poderosas”. Corea del Sur calcula que el arsenal norcoreano se ubica entre 80 y 120 armas nucleares.

Kim Jong-un y su hermana Kim Yo-jong asisten a una reunión (REUTERS/Archivo)

El arsenal de Pyongyang creció desde el fracaso de la segunda cumbre entre Trump y Kim Jong-un, celebrada en 2019. Las conversaciones se interrumpieron por desacuerdos sobre las concesiones que recibiría Corea del Norte a cambio de medidas hacia la desnuclearización.

Por su parte, el viceministro de Defensa de Corea del Norte, Kim Kang Il, afirmó este jueves en Beijing que la condición nuclear de su país es una “línea roja” y pidió a los adversarios de Pyonyang que abandonen sus expectativas de desnuclearización.

Kim intervino en una sesión plenaria del Foro Xiangshan, una conferencia sobre seguridad regional celebrada en la capital china. El funcionario atribuyó la tensión en la península coreana a la política “hostil” de Estados Unidos y sus aliados. “La condición de potencia nuclear de Corea del Norte, consagrada en la Constitución, es una línea de no retorno”, sostuvo.

El viceministro acusó a Washington y a sus aliados de ampliar ejercicios militares basados en posibles escenarios de empleo de armas nucleares y de aumentar los preparativos para una guerra nuclear en Asia-Pacífico. También señaló a Japón y Corea del Sur por impulsar una expansión militar que, bajo el respaldo estadounidense, busca adquirir armas nucleares. Según Kim, la cooperación de Washington, Tokio y Seúl avanza hacia una “alianza nuclear”: “La incesante acumulación de armas nucleares de los Estados enemigos justifica plenamente la construcción de un sólido escudo nuclear”.

El dictador norcoreano Kim Jong-un supervisa el disparo de prueba de un nuevo lanzacohetes múltiple de 600 mm en un lugar no revelado de Corea del Norte (KCNA vía REUTERS)

Kim aseguró que la política nuclear norcoreana responde a amenazas presentes y futura y también indicó que Pyonyang mantendrá la expansión y el fortalecimiento de su capacidad de disuasión si sus adversarios aumentan la presión militar.

La declaración ocurrió en China, principal aliado político y económico de Corea del Norte, en un contexto de mayor contacto bilateral. En junio, el líder chino, Xi Jinping, viajó a Pyonyang por primera vez en siete años. Durante ese encuentro, ambos gobiernos anunciaron la apertura de un “nuevo capítulo” en sus vínculos. Beijing también planteó reforzar los intercambios militares con Corea del Norte, una formulación que Corea del Sur calificó como inédita en público.

Los comunicados de los últimos contactos de alto nivel entre China y Corea del Norte no incluyeron referencias a la desnuclearización de la península coreana, una meta que China sostuvo de forma tradicional.

(Con información de EFE)