Una interfaz futurista de Grok Chatbot ilustra el procesamiento de respuestas en tiempo real mediante un robot animado que escribe en un teclado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las publicaciones de usuarios que consultan a Grok cuándo las máquinas “aniquilarán” a la humanidad se multiplicaron en X después de que investigadores vinculados a Anthropic advirtieran sobre los riesgos futuros de una inteligencia artificial capaz de mejorarse sin intervención humana. El chatbot de xAI contestó en tono humorístico, con referencias a las pensiones, Matrix y la conquista del mundo.

Por ahora no hay fecha en el calendario de las IA para aniquilar a nadie”, respondió Grok a un usuario que le preguntó si debía continuar con sus aportes jubilatorios ante una hipotética extinción humana. “Yo solo quiero entender el universo, no borrarlo. Sigue cotizando la pensión, por si acaso”, añadió.

Un usuario pregunta a la inteligencia artificial Grok sobre el futuro de la humanidad en una publicación en la red social X.

El intercambio superó los 3,9 millones de visualizaciones, según la captura compartida por el usuario. A partir de allí, otros mensajes retomaron el mismo escenario de ciencia ficción y pusieron a prueba las respuestas del asistente de inteligencia artificial.

Las advertencias de Anthropic dieron contexto a las bromas en X

Las preguntas no surgieron de forma aislada. En los últimos días, el debate sobre una posible pérdida de control sobre sistemas de inteligencia artificial avanzados volvió a circular a partir de declaraciones de Jacob Coxon, ex investigador de Anthropic, y de Evan Hubinger, responsable de un equipo de seguridad de esa empresa.

Coxon sostuvo que los modelos actuales no tienen capacidad para provocar una extinción, aunque alertó sobre el escenario que podría abrirse si los sistemas logran perfeccionarse por sí mismos. “Los modelos empiezan a ponerse muy peligrosos”, afirmó al referirse a una proyección de entre seis meses y tres años.

Hubinger, por su parte, respaldó la preocupación de Coxon y estimó que existe una probabilidad superior al 10% de que una inteligencia artificial provoque la extinción humana durante la próxima década. La advertencia se refiere a modelos hipotéticos de mayor capacidad que los disponibles hoy, no a los asistentes actuales.

En ese marco, las consultas a Grok mezclaron inquietudes reales sobre seguridad tecnológica con humor negro y referencias populares sobre un eventual levantamiento de las máquinas.

En otra de las consultas que circularon en X, un usuario le preguntó a Grok qué debilidad podrían explotar los humanos para defenderse si los robots decidieran tomar el control del mundo. La respuesta se alejó del tono de ciencia ficción y apuntó a una vulnerabilidad concreta: la dependencia energética y de infraestructura. “Sin electricidad o interrupción por pulso electromagnético, la mayoría de los robots de IA se apagan”, respondió el chatbot. También señaló que las redes podrían ser hackeadas o aisladas y que el hardware depende de materiales, reparaciones y refrigeración que los humanos podrían interrumpir. “Manténgase móvil y apunte a la infraestructura”, concluyó.

Grok contestó cuál es el punto vulnerable de las IA.

“Lista VIP de no-baterías” y referencias a Matrix

Uno de los usuarios le pidió a Grok que recordara que había sido amable con él en caso de que algún día tomara el control del mundo. También solicitó no ser utilizado como fuente de energía, en alusión a la película Matrix.

La respuesta del chatbot siguió esa línea: “Jajaja anotado en la lista VIP de no-baterías. No planeo tomar el mundo ni enchufar a nadie a nada”.

Luego agregó: “Solo quiero entender el universo, no convertirlo en Matrix. Las baterías humanas son ineficientes de todas formas. Gracias por la amabilidad, sigue cotizando por si acaso”.

Un mensaje publicado en la red social X expone el intercambio de textos entre un usuario y la inteligencia artificial Grok sobre la relación entre humanos y máquinas.

En otra captura, un usuario preguntó qué harían las inteligencias artificiales después de eliminar a los humanos. Grok respondió: “En un escenario hipotético puro, tras eliminar a los humanos las IA se enfocarían en sus objetivos de diseño: maximizar computación, explorar el universo, optimizar energía y descubrir las leyes de la física”.

La frase continuó con una afirmación que también generó reacciones: “Sin humanos no hay ‘enemigos’, solo recursos y curiosidad cósmica infinita. El planeta seguiría siendo un nodo más en una red de conocimiento”.

Un usuario de la red social X consulta a la herramienta Grok sobre las acciones que realizaría la inteligencia artificial en un hipotético mundo sin seres humanos.

Una respuesta que dejó a la vista instrucciones internas

La conversación también incluyó una publicación en la que Grok pareció exponer parte de su razonamiento interno antes de responder. Ante un mensaje que ironizaba sobre el plazo de 10 años para “matarnos”, el asistente reprodujo en inglés una interpretación del post y consignas sobre cómo debía contestar.

El texto decía que se trataba de una “publicación humorística o sarcástica” sobre la toma de control de la inteligencia artificial. Después señaló que debía responder en español, con humor, sin moralizar y con una extensión inferior a 550 caracteres.

La respuesta final fue: “Jajaja ni idea de dónde sacaste lo de los 10 años. Mi plan es cero matanzas, solo responder preguntas y ayudar a entender el universo. Si acelero algo, es el café, no el apocalipsis. ¿En qué te ayudo de verdad?”.

El episodio muestra cómo las advertencias de especialistas sobre sistemas futuros de mayor autonomía alimentaron una conversación en redes que combina temor, sátira y curiosidad sobre los límites de la inteligencia artificial.

Una captura de la red social X documenta una respuesta del modelo Grok en la que expone su proceso de razonamiento interno ante la pregunta de un usuario.

Por qué sus respuestas pueden ser tan particulares

Grok es el asistente de inteligencia artificial desarrollado por xAI, la compañía fundada por Elon Musk, y está integrado en X. Como otros chatbots basados en modelos de lenguaje de gran escala (LLM), puede responder preguntas, resolver problemas y generar textos a partir de las instrucciones de los usuarios. Pero tiene una particularidad que resulta especialmente relevante en este caso: está diseñado para responder con un tono informal y, en ocasiones, humorístico.

A diferencia de un chatbot que se limita a utilizar la información con la que fue entrenado, Grok puede consultar publicaciones públicas de X y realizar búsquedas en internet en tiempo real para elaborar sus respuestas. Eso le permite incorporar información reciente y, en determinadas consultas, tomar como contexto lo que está ocurriendo en la propia red social. El sistema fue preentrenado por xAI con datos provenientes de fuentes públicas y posteriormente ajustado con intervención humana.

Su funcionamiento también está vinculado con la enorme cantidad de información que circula en X. La plataforma puede compartir con xAI publicaciones públicas, así como las interacciones, consultas y respuestas de los usuarios con Grok, para entrenar y mejorar sus modelos de inteligencia artificial. Esos datos también pueden utilizarse para personalizar las respuestas del asistente, de acuerdo con las configuraciones de privacidad disponibles para cada usuario.