La creatina no es solo gasolina para los músculos: también ayuda a las células que combaten el cáncer

La creatina está de moda. Hace tiempo que dejó de formar parte solo del botiquín de esas personas adictas al gimnasio que toman más pastillas que un nonagenario y pasó a convertirse en un suplemento más popular. Lo toman quienes van al gimnasio, para tener más energía y aguantar más repeticiones en los ejercicios de fuerza, es cierto. Pero también lo consumen las personas mayores para prevenir el deterioro cognitivo y, en general, cualquiera que quiera obtener más energía, dormir bien y tener más agilidad mental. Pero eso no es todo. Por si no fuese suficiente, ahora sabemos que podría ser un complemento perfecto para las personas que se están sometiendo a inmunoterapia contra el cáncer.

Lo que se sabía y lo que se ha descubierto. En los primeros estudios que se realizaron sobre este tema se descubrió que la creatina puede fortalecer a los linfocitos T, unos componentes esenciales en el sistema inmunitario, que también se encargan de atacar a las células tumorales cuando se dividen descontroladamente. Más tarde, en un estudio publicado el pasado mes de abril, se descubrió que la creatina también sirve como gasolina para las células dendríticas, que no atacan directamente al tumor, pero sí sirven como soporte e impulsoras de los linfocitos T. Serían algo así como el entrenador que prepara a sus jugadores y los lanza a ganar al campo. 

El gran aliado del gimnasio quiere convertirse en el mejor suplemento para el cerebro: la creatina
El gran aliado del gimnasio quiere convertirse en el mejor suplemento para el cerebro: la creatina