Un pueblo de Madrid tiene una competición llamada "La Cagada del Manso". Te pagan 1.000 euros si aciertas donde lo hará

Hoy, en fiestas raras, “La cagada del manso”. Algete divide el lunes 14 su plaza de toros en 1.500 casillas numeradas. Cuesta 3 euros comprar una papeleta, y quien acierte dónde defeque el animal se lleva 1.000 euros. Este concurso lo organiza la Asociación Taurina de Algete "La Tradición Continúa", y precede al encierro. Si nadie acierta en 15 o 20 minutos, un sorteo decide entre todos los participantes. Y el mismo cartel que anuncia la "cagada" recuerda las normas del encierro que viene después: mayoría de edad para correr, cero alcohol antes de la suelta y seguir siempre las indicaciones de los pastores. Si quieres beber, antes.

Las reglas. Illescas es otro de los pueblos que celebra su propia edición: el ruedo se divide en parcelas numeradas del 0001 al 3.025, el sorteo arranca en cuanto el manso sale a la arena y termina cuando defeca, con un máximo de 20 minutos de margen. Si el animal aguanta y solo cede camino de vuelta a los toriles, esa deposición no cuenta y hay que repetir a mano. Si las heces caen repartidas entre dos parcelas, gana la que más cantidad acumule. El ganador tiene 15 días naturales para reclamar el premio en persona.

El olor se ha extendido. Navalcarnero divide su ruedo en 3.600 casillas y da media hora de margen al animal. Ciempozuelos celebra también su propia versión. Y el fenómeno cruzó ya la frontera de Madrid: en Torrejoncillo del Rey, un pueblo de Cuenca, la peña taurina local vende hasta 700 papeletas a 5 euros para su "cagada del manso" particular, y la repite dos veces al año. Recas y Arganda del Rey completan la lista de municipios que, solo esta temporada, metieron el concurso en el programa de sus fiestas.

¿Y por qué se organiza? Sencillo: dinero para la peña, como manifiestan carteles hechos con IA. En Torrejoncillo del Rey, por ejemplo, la rifa nació para sacar fondos con los que organizar actividades taurinas el resto del año. El montaje es barato, no requiere más que rotular el ruedo y vender papeletas. Un premio de cuatro cifras a cambio de adivinar el lugar exacto de una deposición bovina llena entradas y genera titulares.

Este auge en parte está motivado por ayudas públicas: la Comunidad de Madrid aprobó este año ayudas directas de 3.000 euros a peñas taurinas, con condiciones más laxas que otras subvenciones culturales (sin avales previos, cobro íntegro por adelantado). En paralelo, el Congreso recibió en febrero más de 700.000 firmas de la ILP #NoEsMiCultura pidiendo retirar esa protección.

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