
Las actualizaciones de seguridad de Microsoft de septiembre están provocando problemas en las conexiones de escritorio remoto de determinados servidores Windows 11. El fallo afecta a equipos con Windows Server 2019, Windows Server 2022 y Windows Server 2025 después de instalar los parches acumulativos publicados el pasado 8 de septiembre.
Los problemas aparecen principalmente en las conexiones mediante Remote Desktop Protocol (RDP). Según los reportes de administradores, los servidores pueden funcionar con normalidad durante varias horas después de reiniciarse, pero posteriormente las conexiones nuevas quedan bloqueadas, especialmente después de que un usuario cierre, desconecte o vuelva a conectar una sesión.
Las actualizaciones relacionadas con el problema son KB5122876 para Windows Server 2019, KB5122882 para Windows Server 2022 y KB5122871 para Windows Server 2025.

Las conexiones RDP pueden quedar bloqueadas
El fallo no necesariamente aparece inmediatamente después de instalar los parches. En muchos casos, el servidor continúa funcionando normalmente y permite establecer sesiones de escritorio remoto.
El problema puede aparecer después de varias horas de funcionamiento. Cuando un usuario se desconecta o vuelve a conectarse, los siguientes intentos de acceso mediante RDP pueden quedar detenidos indefinidamente en la pantalla de inicio de sesión.
Los administradores también han informado de sesiones existentes que pueden cerrarse como consecuencia del fallo. Cuando ocurre, el sistema puede registrar el evento con ID 20498, asociado a una demora excesiva de los Servicios de Escritorio remoto para completar la conexión del cliente.
La cantidad de reportes publicados por administradores apunta a que no se trataría de un caso aislado, sino de un problema que puede afectar a diferentes instalaciones de Windows Server.

Los parches afectados son actualizaciones de seguridad
El problema resulta especialmente delicado porque las actualizaciones afectadas no son simples actualizaciones opcionales. Se trata de parches de seguridad destinados a corregir más de 900 vulnerabilidades en productos de Microsoft.
Entre las vulnerabilidades corregidas se encuentran además CVE-2026-81963 y CVE-2026-85880, dos fallos que, según la información disponible, estaban siendo explotados.
Por este motivo, desinstalar los parches puede solucionar temporalmente el problema del escritorio remoto, pero también deja al servidor sin las correcciones de seguridad incluidas en esas actualizaciones.

Una solución provisional consiste en retirar el parche
Algunos administradores han informado de que consiguieron recuperar el funcionamiento normal del escritorio remoto después de desinstalar las actualizaciones de septiembre mediante DISM.
Esta medida puede estabilizar las conexiones RDP, pero debe considerarse una solución provisional debido a que elimina las correcciones de seguridad instaladas con el parche.
Por ello, antes de aplicar esta alternativa en un servidor de producción, los administradores deben valorar el riesgo de mantener el sistema sin las actualizaciones de seguridad.

Otras alternativas para evitar el bloqueo
También se ha informado de una solución menos disruptiva que consiste en desactivar mediante el Registro de Windows una característica relacionada con la administración de funciones, conocida como “FeatureManagement”.
Esta modificación busca deshabilitar la ruta de código relacionada con la redirección de audio que se considera responsable del comportamiento defectuoso, sin eliminar completamente la actualización de seguridad.
Sin embargo, no se trata de una solución oficial de Microsoft, por lo que su aplicación debe realizarse con precaución y después de evaluar el entorno afectado.
Otros administradores han señalado mejoras parciales al configurar RDP para utilizar exclusivamente TCP y deshabilitar determinadas funciones asociadas con WDDM o con el protocolo Universal Rate Control Protocol (URCP) basado en UDP.

Microsoft todavía no ha confirmado una solución definitiva
Hasta el momento, no existe una solución oficial de Microsoft para este problema concreto. La compañía podría publicar posteriormente una actualización que corrija el fallo o proporcionar instrucciones específicas para los administradores afectados.
Mientras tanto, quienes administren servidores Windows 2019, 2022 o 2025 y dependan de conexiones RDP deberían comprobar si alguno de los parches afectados está instalado y vigilar los eventos relacionados con el escritorio remoto.
La situación también muestra el dilema que enfrentan los administradores cuando una actualización de seguridad provoca problemas operativos: retirar el parche puede recuperar una función importante, pero también elimina protecciones frente a vulnerabilidades conocidas. Por ello, cualquier medida provisional debería acompañarse de seguimiento y de la instalación de una corrección oficial cuando Microsoft la publique.




