
El presidente de la República, Abelardo De la Espriella, anunció en la mañana del viernes 11 de septiembre de 2026 que revocó la designación de delegados del Gobierno nacional en la mesa de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y dio por cerrados los espacios heredados del gobierno anterior, implementados y defendidos por Gustavo Petro, que según él no dieron resultado.
“En este momento estoy firmando la resolución por la cual se revoca la designación de los representantes del Gobierno nacional en la mesa de diálogos de paz con los narcoterroristas del ELN”, afirmó De la Espriella, que explicó en su mensaje que la decisión se tomó tras revisar pagos y contratos asociados a ese proceso. “Y sigue uno encontrando sorpresas, despilfarro”.
El jefe de Estado mencionó, uno por uno, a los negociadores cuya designación dijo haber revocado y los vinculó con el gasto reportado.
“Aquí, algunos de esos negociadores que hoy estoy revocando, como el doctor Parmenio Cuéllar Bastidas, como Álvaro Jiménez Millán, como Feliciano Valencia, como Gloria Cecilia Quireno, les pagaron $7.000 millones de pesos por ayudar a una falsa paz que no trajo sino terrorismo, sangre y muerte”, declaró el primer mandatario en el video con el que acompañó su anuncio.
Así, el gobernante aseguró que su administración canceló los mecanismos de conversación con “estructuras criminales y terroristas” creados durante el mandato anterior. “En apenas un mes de Gobierno cumplimos nuestra palabra: dimos por terminados todos los procesos de diálogo y espacios sociojurídicos heredados del gobierno anterior con estructuras criminales y terroristas”.
Del mismo modo, remarcó que el gasto se extendió en el pasado cuatrienio. “Durante cuatro años se gastaron más de $7.000 millones en honorarios de voceros, representantes y negociadores, mientras las organizaciones criminales se fortalecían, desafiaban al Estado y seguían golpeando a los colombianos y a nuestra Fuerza Pública”, aseguró De la Espriella en su intervención.



