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“No podemos esperar a que un joven esté en una situación límite para recién preguntarnos qué le está pasando”, afirmó Kelly Acuña, presidenta ejecutiva de la Universidad César Vallejo (UCV) e impulsora de “Blindaje para el Cora”, al hacer un balance del primer año de la iniciativa orientada a la salud mental de los estudiantes.

En sus primeros doce meses, el programa registró 28.645 atenciones individuales en los diferentes campus de la universidad. Otras 80.950 personas participaron en actividades relacionadas con prevención, orientación, información y bienestar emocional, de las cuales el 63,1 % fueron mujeres y el 36,9 % hombres.

Los Olivos concentró la mayor cantidad de atenciones individuales, con 11.845, seguido de San Juan de Lurigancho, con 3.731; Piura, con 2.839; y Trujillo, con 2.623.

Kelly Acuña, presidenta ejecutiva de la Universidad César Vallejo (UCV) e impulsora de “Blindaje para el Cora”. Foto: Infobae Perú

Para Acuña, sin embargo, la evaluación del programa no debe limitarse a las cifras de participación. “No quiero saber solamente cuántos participaron en una actividad. Quiero saber cuántos jóvenes logramos ayudar, a cuántos logramos llegar a tiempo y qué cambió en sus vidas después de recibir acompañamiento”, señaló.

La presidenta ejecutiva precisó que la atención psicológica y los espacios de tutoría de la universidad anteceden al lanzamiento de “Blindaje para el Cora”. Según indicó, la UCV desarrolla este tipo de acompañamiento desde hace 19 años y la iniciativa surgió como una forma de reorganizar y comunicar esas acciones con un lenguaje más cercano a los estudiantes.

“Cuando nació ‘Blindaje para el Cora’, queríamos algo muy sencillo, pero muy importante, que nuestros estudiantes sintieran que no estaban solos”, explicó Acuña. La universidad cuenta con una comunidad de más de 260.000 estudiantes.

Ansiedad, depresión y estrés académico

Andrea López Aguirre, psicóloga del área de Servicios de Salud del consultorio psicológico de la UCV, señaló que la ansiedad, la depresión y el estrés académico se encuentran entre las situaciones que observa con mayor frecuencia en los estudiantes que reciben orientación.

Acuña mencionó también crisis de ansiedad, estrés previo a los exámenes, soledad y problemas familiares. Entre las situaciones observadas incluyó la de estudiantes que dejaron sus ciudades de origen para cursar una carrera y pueden atravesar dificultades emocionales durante ese proceso.

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López afirmó que durante el desarrollo de la estrategia ha observado una mayor disposición de los estudiantes para acercarse al consultorio y hablar sobre lo que sienten. Precisó además que no es necesario contar con un diagnóstico para solicitar orientación, pues los profesionales también acompañan a quienes buscan trabajar determinadas capacidades o habilidades.

“Siento que los jóvenes están aceptando pedir ayuda, que están contando cuando algo está yendo mal”, afirmó Acuña al ser consultada sobre los cambios observados durante el primer año.

Cómo funciona la detección y atención

Uno de los componentes de la iniciativa es “Comando Cora”, una red conformada por estudiantes, docentes y trabajadores administrativos voluntarios que reciben capacitación para reconocer actitudes o situaciones que puedan requerir atención, según explicó Acuña.

La presidenta ejecutiva indicó que la capacitación también ha alcanzado a personal de seguridad y mencionó la participación de trabajadores de limpieza, debido a que distintos integrantes de la comunidad pueden advertir situaciones que posteriormente sean comunicadas al equipo profesional.

“Entonces, toda la comunidad está al tanto de que debemos reaccionar”, señaló Acuña. Según explicó, el objetivo es identificar posibles situaciones y procurar que los estudiantes puedan acceder oportunamente a contención y ayuda.

López detalló que, cuando el consultorio recibe una alerta a través de personal de seguridad, docentes u otros profesionales, el equipo puede acercarse al aula o directamente al estudiante para invitarlo a recibir orientación psicológica. El propio estudiante también puede acudir al servicio por iniciativa propia.

Andrea López Aguirre, psicóloga del área de Servicios de Salud del consultorio psicológico de la UCV. Foto: Infobae Perú

Una vez establecido el contacto, los profesionales evalúan si la situación requiere atención inmediata o puede continuar mediante una cita. Cuando consideran que debe intervenirse en ese momento, indicó López, comienza la atención por parte de los profesionales del área de salud.

La psicóloga señaló que algunos procesos también requieren la participación de docentes y familiares. En determinados casos, explicó, los estudiantes inicialmente no quieren contactar a sus padres por temor a preocuparlos, pero el protocolo puede requerir su presencia.

Padres de familia y nueva etapa del programa

La incorporación de las familias forma parte de los siguientes pasos de la iniciativa. Acuña anunció que la universidad está comenzando a sumar a padres de familia a las acciones vinculadas con el programa, al considerar necesario que también puedan comprender aspectos relacionados con las emociones y la atención psicológica de sus hijos.

Acuña sostuvo que la presencia nacional de la universidad permite observar diferencias en la manera de abordar la salud mental. Según su apreciación, en Lima resulta más sencillo acercar estos temas, mientras que en algunas provincias o zonas de la sierra todavía puede existir mayor dificultad para exteriorizar emociones o recurrir a este tipo de atención. La UCV busca, señaló, continuar extendiendo el enfoque entre sus campus.

El acompañamiento entre pares constituye otro componente de “Comando Cora”. La propuesta parte de que, en determinadas circunstancias, un joven puede contar primero a otro estudiante lo que está atravesando antes de recurrir a un adulto o a un profesional.

Además de la atención psicológica, Acuña mencionó actividades relacionadas con ejercicios de respiración, yoga y otras dinámicas desarrolladas dentro de los campus. También anunció que la universidad proyecta implementar espacios físicos de “Blindaje” en sus sedes para que los estudiantes dispongan de lugares destinados a canalizar sus emociones.

Tras completar su primer año, la UCV plantea ampliar el alcance de “Blindaje para el Cora”, fortalecer la medición de sus resultados e incorporar a los padres de familia en sus acciones de acompañamiento. La institución también prevé que los aprendizajes obtenidos puedan ser compartidos con otras instituciones educativas.