La jugadora de pádel Florencia Guerra Sodero se disculpó por su mensaje antisemita. Lo hizo a través de un comunicado que compartió este jueves en sus redes sociales.
“Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores que respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras”, escribió la deportista.
“Lamento el daño, el dolor y la indignación”, expresó, además, en uno de los pasajes del extenso escrito.
Guerra Sodero había hecho en su cuenta de Instagram un posteo en el que comunicaba que había sido seleccionada para representar a Argentina en un Panamericano e invitaba a sus seguidores a votar en una encuesta, aunque hacía una aclaración: “Excepto judíos -ustedes no son bienvenidos-)”. Ese comentario violento y discriminatorio no pasó desapercibido y, aunque luego borró la publicación, la captura ya se había viralizado y había tomado gran trascendencia.

Noticia en desarrollo.-
El comunicado completo
A la comunidad judía, a las autoridades deportes, a las instituciones comunitarias y a la opinión pública:
Me dirijo a ustedes para ofrecer mis más profundas y sinceras disculpas por las publicaciones realizadas en mis redes sociales.
Recientemente, al anunciar mi participación para representar a la Argentina en un torneo Paramericano, expresé un comentario en mi cuenta privada de Instagram, en el que invitaba a mis seguidores a votar entre cuatro remeras para elegir cuál llevaría al torneo. En ese contexto, realicé un acto abiertamente discriminatorio al señalar de formar explícita que las personas de la comunidad judía no eran bievenidas en dicha elección.
Admito la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita, que resulta completamente inaceptable y contraria a los valores que respeto, dignidad e integración que deben guiar a cualquier persona que represente al país. No existen excusas ni justificativos para mis palabras.
Lamento profundamente el daño, el dolor y la indignación generados. Asumo la total responsabilidad por mis actor y me pongo a entera disposición de la DAIA y de las demás autoridades de la comunidad judía para llevar a cabo las tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización que determinen, con el compromiso de reparar activamente mi conducta y educarme en la lucha contra todo tipo de discriminación.




