Koh Samui (Tailandia), 25 sep (EFE).- La Justicia de Tailandia ha mantenido la sentencia de cadena perpetua impuesta en primera instancia contra el español Daniel Sancho, condenado por el asesinato premeditado del colombiano Edwin Arrieta, tras desestimar las apelaciones en un fallo divulgado este viernes.

El Tribunal provincial de Samui (sur) celebró este vienes una sesión a puerta cerrada para leer el fallo elaborado por el Tribunal de Apelaciones de Phuket sobre los recursos de la familia de Arrieta y de la defensa de Sancho: la parte del colombiano pidió en 2024 elevar el castigo a pena de muerte y aumentar la indemnización, mientras la del español solicitó en 2025 repetir el juicio.

"El Tribunal de Apelación de la Región 8 confirma la sentencia del tribunal de primera instancia", indica un comunicado divulgado por la Oficina de la Judicatura de Tailandia en Bangkok después de la sesión a puerta cerrada, que comenzó a las 10:00 hora local (03:00 GMT).

A la misma asistieron los abogados y representantes tailandeses de ambas partes: Aphichat Srinuel y Alice Keartjareanlap por la de Sancho, y Metapon Suwancharen y Nattha Jongratwanin -"Lak"- en nombre de la familia de la víctima.

Daniel Sancho conectó por videoconferencia desde la prisión de Surat Thani, la provincia a la que pertenece Samui, donde cumple condena.

El texto añade que "se mantiene la condena del procesado por asesinato premeditado, así como por los delitos relacionados con la ocultación y descuartizamiento del cadáver y la destrucción del pasaporte de la víctima".

Sancho, de 32 años e hijo y nieto de los famosos actores españoles Rodolfo Sancho y (Félix Ángel) Sancho Gracia, fue condenado hace dos años en primera instancia a cadena perpetua por el asesinato premeditado y el descuartizamiento de Arrieta, cirujano plástico de entonces 44 años, un año antes en la turística isla de Phangan.

El documento de la Oficina de la Judicatura de Tailandia explica las decisiones sobre las apelaciones de ambas partes.

Por un lado, en cuanto a la petición de la acusación de que se elevara la condena a pena de muerte, subraya que la sentencia de primera instancia ya reducía el castigo de pena capital (que Tailandia contempla para el asesinato premeditado) "por considerar que la declaración del procesado resultó útil para el procedimiento", entre otros motivos.

Asimismo, determina que "las razones alegadas por la reacusación no encajaban en ninguno de los supuestos".

En esa misma línea, el tribunal mantuvo la indemnización a la familia de la víctima, fijada en 4,42 millones de bat (unos 117.000 euros, 133.500 dólares), y rechazó aumentar la cantidad.

El tribunal consideró que "la suma fijada por el tribunal de primera instancia era adecuada".

Por otro lado, remarcó que "las pruebas aportadas por las partes eran suficientes para resolver el caso", en contra de lo que pedía la defensa, que argumenta que Arrieta murió durante una pelea, y consideró probado que el español premeditó el crimen con "la compra previa de cuchillos, una sierra, un machete o cuchillo de carnicero, bolsas de basura, guantes de goma y productos de limpieza".

El texto dice que "se mantiene la condena del procesado por asesinato premeditado".

El equipo legal en Tailandia de la familia del colombiano dijo a EFE a las puertas del tribunal que en principio no recurrirán al Supremo, la tercera y última instancia.

"Hasta aquí hemos llegado; por nuestra parte, se acabó", aseveró Metapon Suwancharen, quien señaló que la parte del colombiano estaba "satisfecha desde el principio".

Nattha Jongratwanin -"Lak"-, también de la parte de la víctima y presente en la sala, afirmó a EFE que el tribunal leyó dos documentos, el primero correspondiente a la petición de la defensa, y el segundo a los recursos y alegaciones presentados por los abogados de ambas partes.

Lak remarcó que "la lectura de la sentencia de apelación concluyó hoy y el procedimiento queda finalizado", ante la duda previa de que hubiese una sesión más, el 7 de octubre. "Ya no la habrá", añadió.

El Tribunal Provincial de Samui también confirmó que la sesión del 7 de octubre queda suspendida.

La firma Ospina Abogados, que representa en España a la familia del colombiano, pidió tiempo para analizar el fallo en profundidad "antes de realizar cualquier valoración concreta sobre la misma", en un comunicado.

Por su parte, Ramón Chipirrás, del equipo asesor legal de Daniel Sancho en España, dijo a EFE que no están de acuerdo con la resolución emitida: "Seguimos trabajando en los siguientes pasos que hay que dar", declaró.

El abogado de oficio de Sancho en Tailandia, Aphichart Srinual, dijo a EFE, en la misma línea, que no descartan apelar el fallo ante el Supremo, decisión que tendrán "que estudiar y hablar".

Una vez haya sentencia firme, la defensa podría comenzar los trámites para solicitar el traslado de Sancho a España, en virtud de un convenio de transferencia de presos.

Koh Samui (Tailandia), 25 sep (EFE).- La Justicia tailandesa ha decidido mantener la sentencia de cadena perpetua impuesta en 2024 al español Daniel Sancho, tras considerar que hay pruebas suficientes para demostrar que es culpable del asesinato premeditado y descuartizamiento del médico colombiano Edwin Arrieta en 2023.

En una vista este viernes a puerta cerrada en el Tribunal Provincial de Samui, se leyó la resolución del Tribunal de Apelaciones de Phuket, que desestimó antagónicos recursos presentados por la familia de la víctima y la defensa que pedían aumentar el castigo a la pena de muerte y un nuevo juicio, respectivamente.

La Justicia tailandesa confirmó íntegramente la sentencia de primera instancia, que declaró al español culpable de tres delitos: asesinato premeditado; ocultar, trasladar o destruir un cadáver o partes de este; y dañar o hacer desaparecer un documento, por haber destruido el pasaporte de Arrieta.

La decisión se basa en los siguientes argumentos:

El Tribunal de Apelación de la Región 8 recordó que Sancho, antes de su encuentro con Arrieta en la isla tailandesa de Phangan en agosto de 2023, había "comprado y preparado previamente cuchillos, una sierra, un machete o cuchillo de carnicero, bolsas de basura, guantes de goma y productos de limpieza", subraya un comunicado divulgado por la Oficina de la Judicatura de Tailandia en Bangkok.

Esto, expone la corte, sustenta la premeditación del caso, frente a los argumentos esgrimidos por la defensa, según los cuales Arrieta intentó estrangular a Sancho dentro de una habitación de hotel, lo que habría llevado al español a empujar al colombiano, que cayó encima del lavabo.

La resolución dice que en sus primeras declaraciones Sancho no mencionó ningún intento de estrangulamiento por parte de la víctima, sino que hizo esta denuncia en el juicio, un año más tarde.

Esas primeras declaraciones fueron recogidas por la Policía en 2023, cuando "no había tenido tiempo suficiente para modificar o elaborar una versión diferente de los hechos", apunta el fallo de las apelaciones.

El Tribunal Provincial de Samui condenó en primera instancia a cadena perpetua a Sancho el 29 de agosto de 2024, tras hallarle culpable del asesinato premeditado y el descuartizamiento de Arrieta en un hotel de la vecina isla de Phangan un año antes, el 2 de agosto de 2023.

Asimismo, el tribunal señaló hoy que, si el procesado no hubiera querido acabar con la vida de la víctima, habría podido trasladarla a un hospital o pedir ayuda al personal del hotel.

"Por el contrario, permaneció aproximadamente una hora en la habitación y posteriormente descuartizó el cadáver", subraya el texto, al que tuvo acceso EFE.

Para la Justicia tailandesa, "no existía ninguna necesidad de pruebas adicionales", como había solicitado la defensa, que también había pedido citar a varios testigos "directamente relacionados" con nuevas pruebas, entre ellos el coronel de policía Paisan Sangthep, presente en la primera declaración de Sancho en Phangan.

Paisan, que no fue llamado a declarar en el juicio por ninguna de las partes, fue entrevistado en el documental 'El caso Sancho' de la plataforma Max, y dijo entonces que en la primera confesión del español, el 6 de agosto de 2023, este "no admitió premeditación", aunque confesó haber matado a la víctima.

Según el fallo, "no era una persona que hubiera presenciado directamente hechos capaces de demostrar la inocencia del procesado".

Además, el juez avaló que la detención y la investigación del caso "fueron conforme a la ley", por lo que desestimó los alegatos de la defensa de que Sancho había sido detenido sin orden judicial y que le habían asignado al principio un abogado de oficio que actuó contra sus intereses.

"Las pruebas aportadas por las partes eran suficientes para resolver el caso", insistió el magistrado.

Aunque la parte que representa a la familia de Arrieta alegó en su recurso que no había motivos para reducir la pena de muerte, prevista como único castigo para el asesinato premeditado en Tailandia, la Justicia reiteró que la confesión de Sancho atenúa la sentencia porque ayudó a resolver un caso que no tiene testigos presenciales.

En esa misma línea, el tribunal mantuvo la indemnización a la familia de la víctima -fijada en 4,42 millones de bat (unos 117.000 euros, 133.500 dólares) en la sentencia de primera instancia- y rechazó aumentar el monto, como había pedido la coacusación.