Naciones Unidas ha reiterado este jueves su llamamiento al diálogo en Yemen y ha alertado de que la población "no puede soportar otro conflicto a gran escala", ante el repunte de los combates registrados a raíz de la ofensiva lanzada el 3 de septiembre por los hutíes en la zona occidental del país contra las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, apoyado militarmente por Arabia Saudí.

"Como si el pueblo de Yemen no hubiese soportado ya suficiente sufrimiento, los civiles están teniendo ahora las peores consecuencias de este reciente recrudecimiento de los combates. Muchos se ven obligados a huir para salvar la vida", ha manifestado en un comunicado el jefe de la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Volker Turk.

La oficina de Turk ha documentado por el momento 32 civiles muertos, incluidos 15 niños y más de 80 heridos desde que se produjo un repunte de los ataques, que se remontan al mes de agosto. Alrededor de 125.000 personas se han tenido que desplazar por el aumento de la violencia. "Los civiles nunca deben ser objetivos y su protección debe ser la prioridad", ha recalcado.

"Urjo a todas las partes a dar un paso atrás en la escalada, respetar y proteger a los civiles y sus infraestructuras y asegurar la ayuda humanitaria a todo el que lo necesite", ha insistido el Alto Comisionado. Además, ha asegurado que ni las advertencias ni la llamada "zona letal" del Gobierno yemení eliminan la importancia de proteger a los civiles.

Además de expresar su preocupación por el aumento de la violencia, Turk ha insistido en la liberación de los 73 miembros del personal de la ONU, así como otras personas, detenidas arbitrariamente por los hutíes. "Su detención, totalmente al margen de la protección de la ley, es intolerable e inaceptable", ha recalcado.

Sus palabras llegan en plena escalada tanto a nivel interno entre hutíes y fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, como a nivel externo entre los rebeldes yemeníes y las fuerzas de Arabia Saudí, especialmente después de que la milicia hutí anunciara un bloqueo marítimo tras denunciar ataques saudíes contra sus posiciones.