Teherán, 14 sep (EFE).- La Policía de Irán avisó que tiene "el dedo en el gatillo" ante posibles protestas en contra de la República Islámica y advirtió de que los participantes serían considerados “vendepatrias” y tratados como “enemigos” porque el país se encuentra en guerra.
“Estamos en una situación de guerra y en caso de que un vendepatria, con la invitación del enemigo, busque generar inseguridad, lo consideramos como un enemigo y actuaremos de la misma forma que haríamos con el enemigo”, dijo a última hora del domingo el comandante de la Policía Nacional de Irán, el general Ahmad Reza Radan, durante una entrevista con la televisión estatal.
Radan advirtió de que la Policía, al igual que “el Ejército y los Basij (milicia subordinada a la Guardia Revolucionaria), tiene el dedo en el gatillo” y se encuentra totalmente preparada para hacer frente a lo que él consideró posibles disturbios en el país.
En cuanto a las protestas antigubernamentales de enero, el alto mando policial dijo que los manifestantes fueron actores de “un golpe de Estado total”, por lo que aseguró que la Policía “nunca se olvidará de los golpistas y los monitorea constantemente”.
De acuerdo con Radan, unas 6.000 personas han sido detenidas desde las protestas de enero, desatadas por la subida de los precios y la depreciación de la moneda nacional, pero que fueron extendiéndose hasta pedir el fin de la República Islámica y fueron reprimidas duramente, causando la muerte de 3.117 personas, según la cifra ofrecida por el Gobierno iraní.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan esa cifra a más de 7.000.
Además, 29 manifestantes han sido ejecutados hasta ahora por su participación en las protestas, según la ONG estadounidense Human Rights Watch, mientras que, según el Poder Judicial, se han incautado 240 propiedades pertenecientes a "traidores a la patria".
En las últimas semanas, las autoridades iraníes han advertido de que Estados Unidos, con la intensificación de su presión económica contra la República Islámica, busca provocar nuevos "disturbios" en Irán tras "fracasar en los ámbitos militar y diplomático”.
La inflación en Irán ha aumentado de manera acelerada desde el comienzo de la guerra el 28 de febrero y en agosto pasado se situó en el 89 %. EFE



