No responder durante una discusión no siempre es una señal de tranquilidad. Por el contrario, una persona puede quedarse callada en el momento de la confrontación, pero después pasar varias horas pensando en todo lo que quería decir y en cómo habría contestado. En esos casos, el silencio puede deberse a la frustración o el agotamiento emocional.

En específico, este comportamiento puede aparecer por diferentes motivos: desde el miedo a la reacción del otro hasta la falta de energía para tener un enfrentamiento. Esto se convierte en un problema cuando la dificultad para expresarse es una conducta habitual, incluso en temas que la persona considera importantes de debatir.

Por qué algunas personas se callan en una discusión y no expresan lo que les molesta

Una de las razones de evitar la confrontación durante una discusión puede estar en experiencias pasadas. En ese sentido, una persona que creció en una familia o un entorno donde llevar la contraria o expresar malestar le provocaba castigos o enojo puede aprender a evitar desacuerdos.

Qué dice de una persona mantener el silencio en una discusión. (Foto: Adobe Stock)
Qué dice de una persona mantener el silencio en una discusión. (Foto: Adobe Stock)

Otro motivo muy frecuente es el miedo al rechazo, que puede hacer que alguien prefiera aceptar una opinión ajena a pesar de que la considera incorrecta, para así no tener que exponer su postura.

Por otro lado, una persona también puede estar callada durante un enfrentamiento verbal porque se siente sobrepasada por la situación. El Instituto Gottman, dedicado al estudio de las relaciones de pareja, describe este comportamiento en su página web como stonewalling, que puede traducirse al español como amurallamiento o ley del hielo.

Se trata de un bloqueo en el que alguien se niega a comunicarse y se desconecta de la conversación. En esos casos, es normal que la persona desvíe la mirada, se de vuelta o que empiece a actuar como si estuviese ocupado.

Qué ocurre cuando una persona intenta ocultar sus emociones durante una discusión

Un estudio publicado en 2003 en la revista Emotion, realizado por Emily Butler y otros investigadores, analizó las consecuencias de intentar que las emociones no se noten durante una conversación. Para eso, trabajaron con mujeres que no se conocían y que, en grupos de dos, debían hablar sobre un tema conflictivo.

En la primera etapa, los investigadores le indicaron a una integrante de cada pareja cómo debía reaccionar durante la conversación. A algunas les pidieron que no dejaran ver sus emociones; a otras, que respondieran con naturalidad; y a un tercer grupo, que pensaran la situación de otra manera para que les afectara menos.

Qué dice la psicología sobre evitar confrontar durante una discusión. (Foto: Adobe Stock)
Qué dice la psicología sobre evitar confrontar durante una discusión. (Foto: Adobe Stock)

Los investigadores encontraron que ocultar la expresión de las emociones dificultó la comunicación y aumentó la respuesta de presión arterial de las compañeras. En una segunda etapa, también registraron efectos negativos sobre lo que sentían quienes intentaban disimular sus emociones y un aumento de presión arterial en ambas participantes.

Por qué hacer una pausa puede ayudar durante una discusión

De acuerdo con el Instituto Gottman, cuando alguien se siente sobrepasado durante una discusión, puede tener dificultades para escuchar, procesar la información, expresar su postura y pensar soluciones. A su vez, la falta de respuesta puede hacer que la otra persona sienta frustración.

Ante esa situación, el instituto propone interrumpir la conversación con una pausa acordada entre ambos. En específico, plantea un descanso de al menos 20 minutos, tiempo durante el cual se puede caminar, leer o escuchar música para recuperar la calma.