El “Fool’s Gold”, conocido como el “oro de los pobres”, quedó en la historia como el sándwich que conquistó a Elvis Presley y alimentó uno de los mitos más grandes de la cultura pop: el de un bocadillo tan calórico que, según cuentan, llegó a sumar unas 8.000 calorías.
La leyenda dice que el Rey del Rock and Roll se enamoró de este sándwich en un restaurante de Denver, el Colorado Mine Company, gracias a Nick Andurlakis, el joven que se lo presentó cuando tenía apenas 17 años. Aquella noche de 1976, el mozo atendía el local cuando un grupo de policías entró por la puerta trasera. Entre ellos estaba Elvis, que pidió una recomendación y terminó probando la especialidad de la casa.
Elvis quedó tan fascinado con el sabor que, desde entonces, voló varias veces en su avión privado hasta Denver solo para disfrutar del “Fool’s Gold”. El sándwich, pensado para compartir entre seis u ocho personas, se convirtió en uno de sus placeres favoritos, y comenzó a replicarlo en su casa.

Qué lleva el verdadero “Fool’s Gold”, el sándwich que hizo historia
Con el paso del tiempo, la receta original del “Fool’s Gold” se fue distorsionando. Algunos aseguraron que llevaba plátano, otros que la clave era la mermelada de arándanos. Sin embargo, Nick Andurlakis —el propio creador— aclaró que la versión auténtica lleva mermelada de frutilla y reveló los secretos que lo hacen único.
La preparación arranca con un pan de masa madre de 30 centímetros, cubierto con casi 100 gramos de manteca y dorado en el horno durante unos 10 a 15 minutos. Una vez listo, se abre al medio, se retira la miga y se rellenan las tapas: una con abundante crema de maní, la otra con la misma cantidad de mermelada de fresa. El toque final es medio kilo de bacon crocante y triturado en el centro.
El resultado es una bomba calórica que, según su creador, suma cerca de 8.000 calorías. Por eso, la recomendación es compartirlo y acompañarlo con verduras para equilibrar el impacto.
Ingredientes y paso a paso para preparar el “oro de los pobres”
Ingredientes:
- 1 pan de masa madre de 30 centímetros
- 2 cucharadas de manteca derretida
- 400 gramos de manteca de maní cremosa
- 400 gramos de mermelada de fresa (las conservas originales de arándanos de Dickinson eran las preferidas)
- 500 gramos de bacon crocante
Preparación:
- Precalentar el horno a 180°C (350°F).
- Untar el pan con manteca y hornear hasta que esté dorado, unos 10 a 15 minutos.
- Mientras tanto, freír el bacon hasta que quede bien crocante y escurrirlo sobre papel absorbente.
- Cortar el pan a lo largo y ahuecar el interior.
- Untar una tapa con manteca de maní y la otra con mermelada de fresa.
- Colocar el bacon en el centro y cerrar el sandwich.
- Cortar en porciones y servir.




