La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha condenado este lunes los ataques de los rebeldes hutíes en Yemen y contra Arabia Saudí, al tiempo que ha subrayado la importancia de "garantizar una navegación segura y libre" a través del estrecho de Ormuz para promover "la estabilidad en Oriente Próximo".

"Condeno el ataque hutí contra Arabia Saudí. Nos solidarizamos con nuestros socios del Golfo ante los ataques implacables de los aliados de Irán. Continuaremos trabajando con nuestros socios para garantizar una navegación segura y libre a través del estrecho de Ormuz y para promover la estabilidad en Oriente Próximo", ha indicado la jefa del Ejecutivo comunitario en un mensaje en redes sociales.

Horas antes, la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica, también ha condenado los ataques y ha reclamado renovar los esfuerzos para alcanzar la paz ante la escalada provocada por la ofensiva lanzada a principios de septiembre por las milicias del país de Oriente Próximo.

"Condeno firmemente los ataques hutíes en Yemen y contra Arabia Saudí y expreso mi plena solidaridad con ambos", ha señalado Suica en otro mensaje en redes sociales, después de los importantes avances territoriales logrados por los rebeldes en los últimos días y los ataques contra instalaciones militares de Riad.

La comisaria ha llamado en este contexto a "renovar los esfuerzos de paz", reiterando el apoyo de la Unión Europea a "la unidad, soberanía e integridad territorial de Yemen", así como su respaldo a la mediación de Naciones Unidas y a las iniciativas regionales encaminadas a lograr "un alto el fuego sostenible".

Asimismo, Suica ha reiterado el llamamiento de la Unión Europea a lograr una paz "integral, inclusiva y sostenible" tanto en Yemen como en el conjunto de la región, además de defender "la libertad de navegación y la seguridad marítima".

Las palabras de Bruselas tienen lugar después de que los hutíes lanzaran a principios de septiembre una ofensiva en las provincias de Taiz y Hodeida, en el oeste de Yemen, con la que han logrado importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca y otros puntos de la costa del mar Rojo, en un duro revés para las autoridades reconocidas internacionalmente y respaldadas por Arabia Saudí.

Los avances de los insurgentes han aumentado además su capacidad para afectar al tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, pese a que han prometido no hacerlo, en un momento de especial preocupación por la navegación en la región debido también a las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz.

La nueva escalada amenaza con provocar el colapso definitivo de la tregua alcanzada en 2022, tras años de guerra y en medio de los esfuerzos de Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto iniciado en 2014.

Además, el Gobierno yemení reconocido internacionalmente ha denunciado este domingo que al menos 150 civiles han muerto y más de 200 han resultado heridos desde el inicio de la ofensiva hutí, mientras que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha cifrado en más de 82.000 las personas desplazadas por los combates.