Una situación inesperada durante una competencia de Hyrox en Beijing desató una fuerte polémica dentro del mundo del fitness. La atleta australiana Joanna Wietrzyk sufrió una incontinencia intestinal en plena prueba, pero decidió continuar y terminó quedándose con el primer puesto.
El episodio ocurrió el sábado, antes de que completara la mitad del recorrido. Según participantes presentes, la deportista siguió realizando los ejercicios y dejó restos en sectores de la pista y en elementos que luego debían utilizar otros competidores.
+ VIDEO: sufrió una incontinencia intestinal en plena carrera:
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y generaron cuestionamientos por las condiciones sanitarias en las que siguió desarrollándose la prueba. Algunos atletas incluso aseguraron haberse ensuciado y reclamaron la devolución del valor de la inscripción.
Wietrzyk competía en la categoría Elite Pro y completó el circuito, que combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales.
La organización revisará sus reglas
La controversia creció porque el reglamento de Hyrox contempla sanciones por otras conductas, como escupir en la pista o arrojarse agua, pero no establecía con claridad cómo actuar ante un episodio de estas características.
También surgieron críticas hacia la organización y el personal médico por no haber detenido a la atleta ante un eventual riesgo sanitario. En redes aparecieron además sospechas de un trato diferencial por tratarse de una deportista patrocinada por Puma, firma que también auspicia a Hyrox, aunque la organización no reconoció que eso hubiera influido.
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Después de competir, Wietrzyk publicó una foto desde una camilla con la frase: “una victoria es una victoria”. Más tarde eliminó la publicación tras recibir numerosas críticas.
Hyrox difundió luego un comunicado en el que reconoció que el episodio expuso una situación no prevista con suficiente claridad. “A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”, señaló.

La organización aseguró contar con “claros protocolos médicos y de biocontaminación”, aunque admitió que en Beijing hubo “ambigüedad” sobre cómo aplicarlos.
“Esas preocupaciones son legítimas y, como organizadores, debemos estar preparados para escucharlas, investigar lo ocurrido y responsabilizarnos para seguir mejorando”, expresó Hyrox, que anticipó una revisión de sus reglas después de la polémica.




