La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha deslizado que los países deben contener su gasto en ciertas partidas del presupuesto público para poder financiar "inversiones necesarias" en defensa, transición energética o inteligencia artificial, y mantener equilibradas sus finanzas públicas.

"Evidentemente, hay inversiones necesarias en defensa, en la transición energética, probablemente en la financiación de la inteligencia artificial (...). Eso supone, por tanto, contener el gasto, para, en lo demás, mantener sus finanzas", ha indicado la 'guardiana del euro'.

Lagarde no ha querido especificar ni orientar en qué partidas deberían acometerse estos recortes para controlar los déficits públicos. "No voy a decir más, como pueden imaginar", ha concluido.

Ante todo, la presidenta del BCE ha instado a los países a ser rigurosos con el control del gasto público y a ser transparentes sobre los datos, poniendo como ejemplo a Grecia durante la etapa de la crisis financiera de 2008.

"Intentar contar historias, o llegar tres meses después diciendo 'ah, se nos había olvidado 1,5 puntos de déficit adicional, no estamos en el 6, estamos en el 7,5', eso lo viví con Grecia", ha argumentado.

No obstante, Lagarde ha recordado que las reglas fiscales de la Comisión Europea estipulan ahora ciertas "válvulas de flexibilidad" para inversiones como, por ejemplo, en defensa, que establecen un periodo flexible de entre 5 y 7 años para restablecer el equilibrio de las cuentas.

CAMPEONES BANCARIOS EUROPEOS

La líder del BCE ha reiterado la necesidad de que Europa tenga "campeones bancarios europeos", es decir, entidades financieras que cuenten con un tamaño suficiente para competir con los grandes bancos estadounidenses, lo que supone incentivar la creación de firmas transfronterizas.

"En el ámbito bancario, tener campeones bancarios significa tener actividad transfronteriza, significa tener una cuota de mercado mucho más amplia, significa combinar la capacidad de despliegue, la capacidad de prueba y las economías de escala que se logran gracias a operaciones transfronterizas que permiten agrandar el tamaño de los grupos", ha aseverado.

Lagarde ha afirmado que 300.000 millones de euros salen de Europa todos los años, normalmente para ser invertidos en Estados Unidos, ante lo que ha instado a crear un "mercado de capitales fluido, líquido, profundo, eficaz, con un único conjunto de reglas, con una supervisión armonizada" para aumentar las capacidades europeas de recibir esta inversión.