Un tratamiento odontológico terminó en una demanda judicial y en una condena por mala praxis en implantes dentales. El Juzgado Civil y Comercial N° 3 de Tandil ordenó al profesional indemnizar a una paciente de 77 años con $15.473.000 y US$8.224, al considerar que el trabajo realizado había sido incompleto y presentaba deficiencias.

La sentencia fue dictada por el juez Sebastián Sarde y todavía no está firme. El odontólogo apeló la resolución, por lo que el expediente actualmente se encuentra bajo revisión de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Azul.

La demanda por mala praxis odontológica

La historia había comenzado en 2013, cuando la mujer inició el tratamiento. En agosto de 2014 le colocaron implantes tanto en la parte superior como en la inferior de la boca. Sin embargo, el trabajo no terminó como estaba previsto. Recibió una prótesis arriba, mientras que la correspondiente a la parte inferior quedó pendiente.

Con el tiempo, la paciente comenzó a tener distintos problemas. Cuando consultó con otro odontólogo, el profesional dejó asentado que tenía dolores, mal aliento, infecciones, inflamación y dificultades para hablar y masticar.

El tratamiento había sido realizado de manera deficiente. (Foto: Adobe Stock)
El tratamiento había sido realizado de manera deficiente. (Foto: Adobe Stock)

También encontró problemas con la ubicación de algunos de los implantes. Según explicó en la causa, estaban demasiado cerca unos de otros y no habían quedado colocados en lugares adecuados para realizar el trabajo que necesitaba la paciente.

Además, tres implantes del lado izquierdo tenían cierto grado de movilidad. El segundo odontólogo consideró que el tratamiento original no había sido planificado correctamente y que faltaron elementos que permitieran colocar los implantes de manera precisa.

La situación obligó a realizar un nuevo tratamiento. Primero tuvieron que retirar algunos de los implantes que estaban mal colocados, después recuperar parte del hueso perdido y finalmente volver a colocar implantes.

Un documento que el odontólogo no presentó

Durante el juicio se comprobó que el odontólogo no había entregado la historia clínica completa de la paciente.

El profesional había sido intimado a presentar distintos documentos relacionados con el tratamiento, entre ellos la historia clínica, estudios radiográficos, comprobantes de pago y datos sobre los materiales utilizados.

Sin embargo, solamente presentó una ficha odontológica y un registro con etiquetas correspondientes a ocho implantes de titanio.

Para el juez Sarde, la falta de esa documentación fue un elemento importante a la hora de analizar el caso. La sentencia señala que la ausencia de la historia clínica constituyó un “serio indicio” en contra del profesional.

Cuánto deberá pagar el odontólogo

El juez estableció $15 millones por daño moral, al considerar los dolores, molestias y padecimientos que la mujer atravesó como consecuencia del tratamiento y de las intervenciones posteriores.

También reconoció $173.000 y US$8.224 correspondientes a gastos del tratamiento que tuvo que realizar con el segundo odontólogo. A eso se sumaron otros $300.000, calculados a valores actuales, por consultas y estudios.

En total, la condena quedó fijada en $15.473.000 más US$8.224.

El odontólogo deberá pagar una suma millonaria. (Foto: Adobe Stock)
El odontólogo deberá pagar una suma millonaria. (Foto: Adobe Stock)

La aseguradora, por su parte, había planteado que el reclamo ya estaba prescripto porque habían pasado varios años desde el tratamiento. El juez rechazó ese argumento y entendió que debía tenerse en cuenta cuándo la paciente pudo conocer que sus problemas estaban relacionados con el tratamiento anterior.

El fallo también estableció que el límite de cobertura de la compañía, que originalmente era de $200.000, debía actualizarse según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC desde el vencimiento de la cobertura hasta la fecha de la sentencia.

Por ahora, la condena no está firme. El odontólogo apeló la decisión y será la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Azul la que deberá revisar lo resuelto por el juzgado de Tandil.