Dos delincuentes vestidos como trabajadores de Edenor entraron a robar a la casa de una mujer de 73 años en Ciudadela y la tiraron al piso mientras la amenazaban. Su hijo Donato estaba durmiendo en una habitación, escuchó los gritos y salió a defenderla: se enfrentó a golpes con los asaltantes y logró que escaparan.

El violento episodio ocurrió en las últimas horas. Olga estaba sola en su casa, su marido había salido a pasear a las perras, y fue en ese momento cuando los dos hombres aparecieron.

Los delincuentes golpearon la puerta vestidos con ropa de Edenor y le dijeron a la mujer que tenían que realizar un arreglo en la luz. Olga les creyó y los dejó pasar. Una vez dentro, la atacaron y la tiraron al piso.

Donato, que no vive allí, pero se encontraba provisoriamente en la casa debido a que está desempleado, dormía en una de las habitaciones. El grito de su mamá lo despertó y, cuando salió, se encontró con los dos hombres sobre ella.

“Lo primero que me despierta es el grito de mi vieja. Impulsivamente me pongo frente a ellos. Lo primero que veo es a ella en el suelo y ellos arriba”, contó en diálogo con TN.

El momento en el que Donato logró sacar a los delincuentes de la casa. (Foto: TN)
El momento en el que Donato logró sacar a los delincuentes de la casa. (Foto: TN)

El joven decidió intervenir y se enfrentó con los dos delincuentes. “Me fui a las manos, me empecé a pelear y los dos se me fueron encima. Uno me agarró del buzo y me pegó, yo también le pegué y el otro me pinchó con un destornillador, pero no logró perforarme”, relató.

La situación continuó hasta que Olga logró abrir la puerta y comenzó a gritar. Donato siguió enfrentando a los hombres y consiguió sacarlos de la casa.

Después del ataque, los delincuentes escaparon. Donato quedó muy golpeado y debió ser trasladado al Hospital Santojanni para ser asistido. “Más que salvarme a mí fue salvar a mi vieja y a mi viejo que volvía de pasear a las perras, pero la historia podría haber sido otra”, lamentó.

El joven contó que durante el robo los hombres amenazaron a su mamá. También cuestionó que pudieran pensar que la familia tenía grandes cantidades de dinero u objetos de valor. “Se piensan que somos piratas y tenemos oro y plata, dólares, apenas con la jubilación si se puede pagar el alquiler y comer”, dijo.

“Le decían que la iban a matar, que le iban a pegar, pero no se contaron con que yo esté y que reaccione, aunque ellos eran el doble que yo”, afirmó.

El joven es cocinero y actualmente está desempleado. Contó que recientemente hizo una prueba laboral por la que recibió una propuesta por 400 mil pesos, pero que continúa en la búsqueda.

Luego del asalto, los delincuentes escaparon y continúan prófugos.