La carrera por la inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales desafíos tecnológicos y geopolíticos de los últimos años. Sobre este tema habló Leandro Zanoni, periodista y especialista en tecnología y nuevos medios, al aire de TN y aseguró que el desarrollo de esta tecnología puede tener consecuencias que van mucho más allá del ámbito digital.
Zanoni explicó que la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial hace que sea difícil anticipar qué sucederá en los próximos años. “Quien termine dominando esta carrera por la IA va a dominar el mundo en los próximos 50 años, como mínimo”, afirmó.
Por qué la inteligencia artificial se convirtió en una carrera entre Estados Unidos y China
Según Zanoni, el desarrollo de la IA no puede analizarse únicamente como una competencia entre empresas tecnológicas. También existe una disputa geopolítica entre las principales potencias mundiales.
El especialista explicó que Estados Unidos y China compiten por avanzar en el desarrollo de esta tecnología y que las decisiones regulatorias pueden tener un impacto directo sobre esa carrera.
“Si vos permitís o no de todo, ¿cuánto coartás la innovación y avanzar en esto? Y si regulás mucho, frenás un poco la innovación, pero te gana China”, planteó.

Para Zanoni, el escenario actual tiene similitudes con otras grandes competencias tecnológicas de la historia, como la carrera espacial y el desarrollo de Internet.
Qué puede pasar si un país logra dominar la inteligencia artificial
Durante la entrevista, Zanoni sostuvo que el país que consiga imponerse en el desarrollo de la inteligencia artificial podría obtener una ventaja decisiva durante las próximas décadas: “Quien termine dominando esta carrera por la IA va a dominar el mundo en los próximos como mínimo 50 años”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el impacto no quedaría limitado a las empresas tecnológicas, sino que podría alcanzar distintos ámbitos de la sociedad, como:
- La economía y los negocios, por el peso que tendrá la tecnología en las industrias.
- La geopolítica, debido a la competencia entre las principales potencias.
- La cultura, por los cambios en la manera de producir y consumir contenidos.
- La comunicación, a partir de las nuevas herramientas digitales.
- La vida cotidiana, porque la IA ya interviene en actividades personales y laborales.
Los riesgos de la inteligencia artificial no serían necesariamente la extinción humana
Zanoni también se refirió a uno de los debates más repetidos alrededor de la IA: la posibilidad de que esta tecnología termine provocando la desaparición de la humanidad.
El especialista consideró que ese escenario es poco probable y diferenció esa posibilidad de otros riesgos concretos asociados al uso de estas herramientas: “No se va a extinguir la raza humana, no se preocupen ni ustedes ni los que nos están viendo”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que existen peligros vinculados al uso malicioso de la tecnología. “Hay riesgos, pero no riesgos de aniquilamiento humano, sino riesgos de catástrofes, de hackeos masivos”, explicó.
Entre los escenarios que mencionó aparecen posibles ataques contra aeropuertos, gobiernos, bancos e industrias, aunque remarcó que detrás de esas acciones habría personas con determinados intereses.
Por qué la inteligencia artificial no podría funcionar sin los seres humanos
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el debate sobre la posibilidad de que una inteligencia artificial desarrolle conciencia propia y actúe contra las personas.
Zanoni rechazó la idea de que la IA pueda independizarse completamente de quienes la desarrollaron y utilizan. Para explicar su postura, sostuvo que la tecnología está construida a partir de conocimientos creados por la propia humanidad. “La inteligencia artificial somos nosotros”, afirmó.
Según explicó, los algoritmos, las matemáticas, los lenguajes, los textos, las imágenes y otras fuentes utilizadas para entrenar estos sistemas son creaciones humanas. Por eso, consideró que la IA representa una extensión de la inteligencia desarrollada por las personas, aunque funcione a una escala y velocidad mucho mayores. “La inteligencia artificial no existe sin las personas”, sostuvo.



