“Estaba en mi casa, durmiendo. Vinieron dos compañeros de trabajo de él y me dijeron que estaba muerto”, recordó Carmen De Sánchez, la mamá del playero Sebastián Ochoa, al contar cómo se enteró del crimen de su hijo en José C. Paz. Una mujer y un hombre llegaron hasta el portón de su casa y le preguntaron si era la madre de Seba. Ella preguntó si estaba bien, pero le dieron la peor noticia: “Llegué al lugar y mi hijo estaba tirado sin vida. Cuando llegué, estaba muerto”.

El juicio por el crimen del joven de 26 años que fue asesinado cuando volvía de trabajar y faltaba una semana para que naciera su hija, comenzará este miércoles en los tribunales de San Martín. El debate oral y público se extenderá durante tres jornadas y tendrá en el banquillo a dos acusados por el homicidio.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Martín fijó las audiencias para este 2, 3 y 4 de septiembre, a partir de las 9.00. Por el asesinato llegan a juicio Hernán Ariel Bonda y Elías Santiago Fernández, quienes llegan al debate detenidos.

El joven circulaba en esta moto cuando fue sorprendido por cuatro delincuentes. (Foto: Facebook / Sebastián Ochoa)
El joven circulaba en esta moto cuando fue sorprendido por cuatro delincuentes. (Foto: Facebook / Sebastián Ochoa)

Las pruebas reunidas en la causa, entre ellas el análisis de las cámaras de seguridad y distintos peritajes, permitieron avanzar contra ambos acusados. Los dos están imputados por robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio calificado, una acusación que contempla penas de prisión perpetua.

El brutal crimen de Sebastián Ochoa

El crimen ocurrió el 19 de enero de 2024, cuando Ochoa terminó su turno en una estación de servicio ubicada sobre la ruta 8. Como hacía habitualmente, le avisó por mensaje a su pareja, Daniela, que había terminado de trabajar. Eran las 6.17.

El joven se subió a su moto y emprendió el regreso a su casa. Según la investigación, fue seguido por un grupo de cuatro motochorros que se movilizaban en dos motos robadas. En un momento lo arrinconaron para robarle el vehículo.

De acuerdo con la reconstrucción del ataque, Sebastián no se resistió, entregó la moto y comenzó a alejarse. En ese momento, recibió un disparo cuando intentaba escapar y murió en el lugar. Uno de sus amigos, Ezio, había contado después del crimen: “Se bajó y cuando el segundo ladrón subió a la moto le tiró a quemarropa por la espalda. No fue un robo, fue una ejecución a sangre fría”.

Para sus familiares, el joven sabía que no tenía sentido enfrentarse a los delincuentes. “Él no iba a pelear por su moto. Amaba su vida. Sabía que si le pedían la moto, la tenía que entregar. Lo fusilaron sin piedad”, señaló su mamá.

Las cámaras y la investigación por el crimen de Sebastián Ochoa

La causa avanzó a partir del análisis de cámaras de seguridad, allanamientos y distintos peritajes. Según la reconstrucción, las imágenes permitieron establecer el recorrido previo de Sebastián antes de ser asesinado por los ladrones.

También se determinó que los sospechosos se movilizaban en dos motos que habrían sido robadas. Después del ataque, uno de ellos habría escapado en dirección a la zona donde vivía.

La investigación identificó a Bonda y Fernández como dos de los integrantes del grupo. Ambos permanecen detenidos y llegan al debate acusados por el robo y el homicidio.

Sin embargo, la causa sostiene que participaron al menos cuatro personas. Los otros dos sospechosos no fueron identificados. “No hay nombre y apellido. Nadie quiere declarar”, explicó Carmen.

Durante las jornadas previstas por el tribunal, declararán unos 60 testigos y se incorporarán distintas pruebas reunidas durante la investigación. “Queremos que se haga justicia”, pidió la mujer.