
El número de casos confirmados de ébola a causa del brote declarado a mediados de mayo en el este de República Democrática del Congo (RDC) ha rebasado ya el umbral de los 6.700, según han confirmado las autoridades, que han afirmado que el virus deja ya cerca de 3.270 muertos en el país.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha indicado en su último boletín que hasta la fecha se han detectado 6.757 contagios y 3.267 muertos, incluidos 71 casos y 41 muertos durante las últimas 24 horas, con una tasa de letalidad total del 48,3% desde el inicio del brote.
Así, ha especificado que durante el último día se han confirmado 41 casos en la provincia de Ituri, a los que se suman 27 en Kivu Norte y tres en Alto Uélé. En lo relativo a los recuperados, se han documentado 27 altas, lo que eleva el total a 1.590 personas que han superado ya la enfermedad.
El organismo ha reiterado que Ituri sigue siendo el epicentro del mortífero brote de ébola, acumulando el 80% de los casos confirmados en las seis provincias afectadas --Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé y Tshopo--, con 61 de las 151 zonas sanitarias de estas áreas ya afectadas por el virus.
El brote en RDC es ya el más mortífero en la historia del país, superando el registrado entre 2018 y 2020, con las proyecciones apuntando a que podría llegar a superar al registrado entre 2014 y 2016 en África occidental, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
RDC --que en diciembre de 2025 decretó el fin de otro brote, en este caso en Kasai-- es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.




