En su segunda presidencia, Hipólito Yrigoyen ya era un hombre grande: tenía 76 años y su salud se había deteriorado. Entonces, según cuenta el mito, su entorno le armaba un diario especial, recortando o modificando las noticias negativas. Es decir, Yrigoyen recibía todas las mañanas un diario solamente con buenas noticias y leía, así, una Argentina muy distinta de la real.
Por momentos da la sensación de que algunos funcionarios le ocultan al presidente todo lo que está pasando.
¿Qué responde el presidente Milei cuando le dicen que la actividad no arranca? “No paramos de crecer”, “PBI récord”, “bajamos la inflación”, “bajamos la pobreza.” Si vamos a los datos oficiales, la realidad es diferente.
Ayer mismo el INDEC dio a conocer el Estimador Mensual de Actividad Económica —el EMAE—. Julio de 2026 mostró una caída en la actividad del 2,9%.

Por sector, hubo caídas de los siguientes porcentajes:
- La industria, un 4,6%
- El comercio, un 5,1%
- La construcción 3,3%
- Los bancos, 3,0%
- Transporte y comunicaciones 1,5%
- Administración pública 1,5%
- Educación 0,1%
¿Qué es lo que creció fuerte para compensar todo?
- Pesca con un 424,5%
- Minería con 8,4%
- Agricultura y ganadería con 0,7%
- Hoteles y restaurantes, 2,5%
Pero el promedio general da una caída fuerte.
No está bueno que el gobierno se fabrique una realidad paralela.
¿Qué explicación da el ministro de Economía por esta caída? Caputo dijo: “Durante julio se registraron distintos shocks transitorios que afectaron a varios sectores de actividad. En este sentido pueden mencionarse: la menor disponibilidad de gas en la industria manufacturera, las mayores lluvias y nevadas para la construcción, y las menores horas trabajadas en algunos sectores en relación al Mundial de fútbol”. Es decir: faltó gas, llovió mucho, nevó mucho y tuvimos el Mundial.
Acá es donde me preocupa en serio que le vendan al presidente una realidad alternativa. Y más me preocupa que el presidente compre esa “realidad”.
De hecho, ayer dijo en Nueva York que sacaron de la pobreza a 14 millones de personas, justo el día que se conoció un aumento fuerte en la pobreza. Mientras Milei decía eso, el INDEC publicaba los datos de la pobreza del primer semestre del año. La tapa de La Nación de hoy: “La pobreza creció al 32,3% en seis meses y la economía retrocedió en julio 2,9%”. La tapa de Clarín: “La economía cayó 2,9% en julio y volvió a crecer la pobreza”.
Más claro todavía:
- 2 millones de nuevos pobres en el primer semestre de 2026.
- 333.333 nuevos pobres por mes
- 77.350 nuevos pobres por semana
- 11.050 nuevos pobres por día
- 460 nuevos pobres por hora
Ignorar este dato no es un error estadístico. Es una forma de insensibilidad. Se puede discutir el rumbo, los tiempos y la herencia. Lo que no se puede hacer es naturalizar la angustia de la gente.
Fueron meses muy malos para la economía real. Y la cosa se pone peor cuando se observa que los más golpeados son los chicos.
La pobreza por edad:
- Cero a 14 años, 44,5%
- 15 a 29 años 36,9%
- 30 a 64 años, 28,8%
- 65 años o más, 14,8%

Está claro que veníamos de una calamidad que dejaron Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof.
La evolución de la pobreza lo muestra:
- Segundo semestre de 2023, 19,3 millones de pobres.
- Primer semestre de 2024, 24,5 millones.
- Segundo semestre de 2024, 17,6 millones.
- Primer semestre de 2025, 14,7 millones.
- Segundo semestre de 2025, 13,1 millones.
- Primer semestre de 2026, 15,0 millones.
La hiperinflación encapsulada que dejaron Alberto Fernández y Massa provocó que hubiera 24.500.000 argentinos pobres. Hoy estamos en 15 millones. Pero me preocupa que el presidente finja demencia justo el día que aparecen datos tan complicados.
Creo, con todo respeto, que está faltando cercanía con la gente.
¿Qué le pasa a Milei cuando se le plantea esto? Se enoja. Milei dijo: “Periodistas ignorantes e imbéciles te quieren vender que hacer populismo es empatía” y “los imbéciles empáticos condenan al gobierno por hacer lo correcto”. Llegó a decir que el periodismo, cuando hablaba de esto, se ponía “sensiblero”.
No sé cuál es el problema de Milei con la sensibilidad. Como si ser “sensible” fuera algo malo. Ahí hay algo muy raro. Como si tener empatía por la gente te volviera débil. Como si escuchar un poco el dolor ajeno fuera una concesión. Como si reconocer que hay gente que no llega a fin de mes fuera traicionar un programa económico, no es así.
Se puede defender un rumbo económico. Se puede explicar que hace falta tiempo. Pero nunca hay que perder la capacidad de registrar el dolor de la gente.
Un trabajo de Zentrix preguntó: “¿Qué sentimiento te generan los próximos 12 meses?” Las primeras ocho respuestas fueron: incertidumbre, angustia, esperanza, miedo, tristeza, preocupación, bronca, desesperación. Siete de las primeras ocho son negativas.
Un informe de Equipo Mide sobre el estado emocional de los argentinos hoy muestra:
- 21% con incertidumbre.
- 20% con angustia/tristeza.
- 19% con bronca/enojo.
- 17% con esperanza.
- 13% con confianza.
- 5% con miedo.
- 3% otro.
- 1% con alegría.
- 1% NS/NC.
La mayoría, sentimientos negativos.

El Termómetro Psicosocial y Económico del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la UBA preguntó: “¿Qué palabra describe tu estado de ánimo?” Los resultados:
- 43% incertidumbre.
- 40% angustia.
- 33% hartazgo.
- 30% temor al futuro.
- 28% bronca.
- 27% desesperanza.
- 26% extrema preocupación.
- 25% tristeza.
- 23% resignación/impotencia.
- 20% reflexión.
- 18% esperanza.
Otra vez lo mismo.
El mismo estudio indagó cómo afectan las deudas a la vida:
- El 53% indicó que le genera ansiedad o problemas para dormir.
- El 43% usó sus ahorros para pagar la deuda.
- El 39% recortó gastos básicos como comida y remedios.
- El 25% se atrasó con servicios o alquile.
- El 23% pidió un préstamo nuevo para pagar uno viejo.
- El 22% tuvo conflictos en la familia.
- Solo el 17% dijo que no le afectan.
Y al preguntarles qué recortaron en el hogar:
- 88% ocio, salidas y esparcimiento.
- 77% vestimenta y calzado.
- 54% mantenimiento y refacciones del hogar.
- 48% alimentos y bebidas.
- 36% productos de higiene.
- 30% salud —medicamentos y consultas médicas—.
- 24% gimnasio.
- 24% TV por cable.
- 18% telefonía celular.
- 13% servicio de internet.
- 7% educación para los hijos.
La respuesta a todo esto nunca puede ser “periodistas sensibleros”. Si el presidente se quiere enojar, que se enoje. Pero acá siempre se va a demandar un poco más de empatía, aunque el rumbo sea el correcto. Y sobre todo, que la gente que lo rodea no le ponga una venda en los ojos.
La suerte de Milei radica en sus enemigos. La mayor fortaleza del gobierno son sus rivales. Kicillof, con la renovación peronista, tiene a Roberto Baradel de su lado: más de 35 años de sindicalista, con decenas de huelgas en la gestión de María Eugenia Vidal, intentando ser el ministro de Educación de Kicillof si llega a la Casa Rosada.
No sorprende, porque ya lo hicieron. Silvina Batakis, como ministra de Economía, dijo: “El derecho a viajar colisiona con la generación de puestos de trabajo”.
Ahora bien, esta oposición mediocre, precaria, penosa e improvisada no puede funcionar como consuelo para el gobierno. Porque si no, estamos todo el tiempo diciendo: “Bueno, pero los K eran peores” o “Bueno, pero no nos olvidemos de dónde partimos”.
El argentino es totalmente consciente de que el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Massa nos dejó en el infierno. Dicho esto, Milei ya lleva casi tres años en el poder y es perfectamente legítimo pedirle vivir mejor. Sobre todo cuando uno recuerda que el presidente hablaba de un crecimiento extraordinario —“como pedo de buzo”, en sus propias palabras—, y eso lo dijo tanto en 2024 como en 2026. Por ahora, la economía crece menos de lo prometido, y el crecimiento real está dado por minería, petróleo, gas, campo y pesca; es decir: Vaca Muerta, soja, exportación de carne y litio.
¿Qué dijo Milei en su entrevista con Bloomberg? Que el kirchnerismo —al que llamó “los hermanos Macana”— es muy civilizado comparado con el “enano soviético”. Rigurosamente cierto.

¿Qué pasó el día que el mercado entendió que volvía el peronismo, el lunes 12 de agosto de 2019?
- El dólar subió de 45 a 60 pesos.
- El Merval cayó 38% en una sola rueda.
- Las acciones de Edenor cayeron 59% en un solo día.
- Las acciones del Banco Galicia se hundieron 56%.
- El riesgo país saltó de 500 a 1500 puntos.
Fue un desastre absoluto en un solo día.
Nadie, o casi nadie, quiere volver a ese pasado oscuro. ¿Quién tiene la responsabilidad de que eso no suceda? El actual gobierno. Macri no pudo garantizar la continuidad de un proyecto liberal y republicano: no reeligió y vino el desastre de Alberto Fernández. Milei tiene ahora la misión de no dejar que vuelva la oscuridad a la Argentina.
El gobierno tiene la obligación de no mandarnos de nuevo a ese infierno populista que destruyó al país. Pero gobernar no es solamente tener razón. Gobernar es que la gente viva mejor. Gobernar es que la gente recupere una vida normal: un sueldo digno, un asado, un encuentro, un autito, vacaciones, no tener miedo de caminar por la calle, ir a la cancha y no volverse loco con las deudas. Nada más, nada menos.
Gobernar es darle seguridad a los argentinos. Y gobernar también es evitar que el desastre vuelva a la Argentina. Esta vez no pueden darse el lujo de fallar.
Opiniones libres, hechos sagrados.




