Nueve de cada diez españoles señalan al Gobierno de Marruecos como principal responsable de la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta el pasado 30 de julio, según el sondeo elaborado por 40dB para El País y la Cadena SER. La encuesta, realizada entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, revela además un fuerte castigo ciudadano a la gestión del Ejecutivo, aunque sin que ese malestar se traduzca todavía en un vuelco electoral significativo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sostuvo el jueves en el Congreso que “no hay evidencias sólidas” de la responsabilidad marroquí en lo sucedido. Sin embargo, la percepción ciudadana contradice esa versión: casi el 75% de los encuestados atribuye también lo ocurrido a las mafias y redes de inmigración clandestina, a la difusión del hecho en redes sociales o a la decisión individual de quienes cruzaron la frontera. Un 72% responsabiliza, además, al propio Gobierno español.
Suspenso en rapidez y transparencia
El sondeo evalúa la actuación del Gobierno en cuatro dimensiones: rapidez, eficacia, transparencia y cohesión. Más del 60% de los encuestados considera que el Ejecutivo actuó mal o muy mal en las tres primeras, y la mitad opina lo mismo respecto a la cohesión mostrada. El suspenso es unánime entre todos los electorados en cuanto a rapidez y eficacia. Solo los votantes del PSOE y Podemos valoran de forma positiva la transparencia y la cohesión exhibidas durante la crisis.
Por actores, más del 80% de los ciudadanos cree que quien peor ha gestionado la situación ha sido el Gobierno marroquí. El 63% suspende a Sánchez en particular y el 60% al Gobierno español en general. Tampoco el PP ni su líder, Alberto Núñez Feijóo, salen bien parados: casi la mitad de los encuestados considera que su desempeño ha sido malo o muy malo. En cambio, la Guardia Civil y la Policía reciben la valoración más positiva, con un 52% de opiniones favorables, seguidas del Gobierno de Ceuta (44%) y las organizaciones humanitarias (casi el 40%).
La Guardia Civil y el Gobierno de Marruecos son los únicos actores valorados de forma homogénea por todos los electorados, uno en positivo y otro en negativo. El resto de las figuras políticas solo aprueba entre sus propios votantes, aunque con matices: Feijóo obtiene un 42% de aprobación entre el electorado del PP, mientras que Sánchez apenas alcanza el 15,5% de aprobación entre sus propios votantes.
Vox, el mejor valorado en inmigración
Uno de los datos más llamativos del sondeo es que Vox aparece como el partido que los ciudadanos consideran más capacitado para gestionar la inmigración, con el 27% de las menciones, por delante del PSOE (18,5%) y el PP (14%). Esta percepción se explica en parte porque más del 23% de los votantes populares y un 6% de los socialistas también otorgan esa capacidad a la formación de Santiago Abascal.

Los electores de derecha reparten la responsabilidad casi por igual entre los gobiernos de España y Marruecos, con cerca del 90% de menciones para ambos. Entre los votantes de izquierda, la mitad también culpa al Ejecutivo de Sánchez, aunque con matices: un 44% entre los votantes de Podemos, un 48,5% entre los del PSOE y un 51% entre los de Sumar.
A favor de endurecer el control fronterizo
La crisis deja una posición mayoritaria a favor de reforzar la vigilancia en la frontera. El 70% de los españoles considera que hay que endurecer el control fronterizo aunque eso perjudique a migrantes en situación vulnerable, frente a apenas el 20% que prioriza la acogida por encima de otros factores. Esta postura es casi unánime entre los votantes del PP y Vox, pero también mayoritaria (51%) entre el electorado socialista.
En relación con los menores no acompañados, el 63% de los encuestados aboga por devolverlos a Marruecos, pese a que la legislación vigente no permite hacerlo de forma automática. Solo el 16,5% opta por un reparto obligatorio entre comunidades autónomas y un 11% por uno voluntario. La mayoría (55%) rechaza acoger a esos menores en su propia comunidad, frente al 36% que se muestra a favor, con una división marcadamente ideológica entre izquierda y derecha.

Cerca de la mitad de españoles desconoce la ley
El sondeo evidencia también un notable desconocimiento sobre los aspectos legales de la inmigración: la mayoría ignora que quien entra de forma irregular puede solicitar asilo, y casi la mitad no sabe que los menores no acompañados no pueden ser devueltos de manera automática a Marruecos. Aun así, siete de cada diez ciudadanos afirman que ayudarían a alguien que acabara de cruzar la frontera y necesitara asistencia, aunque la respuesta más habitual es prestar la ayuda imprescindible y avisar a las autoridades.
De cara al futuro, más del 80% de los españoles considera necesario aumentar la vigilancia fronteriza y acelerar las devoluciones de quienes cruzan de manera irregular. Un porcentaje similar reclama a la Unión Europea financiación y personal permanente en la frontera sur, y solo el 10% cree que el bloque comunitario ha respaldado lo suficiente a España durante la crisis.
Creen que volverá a ocurrir
Más de la mitad de los encuestados apoya ampliar las vías de entrada legal mediante visados y cupos laborales, así como mejorar la cooperación con Marruecos a cambio de un mayor control fronterizo. La única medida que genera más rechazo que respaldo es la ampliación de los recursos de acogida y de tramitación de solicitudes de asilo. El refuerzo del control fronterizo y la agilización de las devoluciones cuentan con apoyo transversal en todos los electorados, aunque más marcado en los de derecha, mientras que los votantes de Vox rechazan tanto la cooperación con Marruecos como la ampliación de recursos de acogida.

El 72% de los españoles está convencido de que episodios como el de Ceuta volverán a repetirse con regularidad en el futuro.
La soberanía de Ceuta y Melilla
Respecto a la relación bilateral, el sondeo revela que los españoles se inclinan ligeramente por endurecer el vínculo con Marruecos (46%) frente a quienes prefieren reforzarlo (37%). Los esfuerzos de cooperación reciben mayor respaldo entre los votantes de izquierda, y se observa una brecha de género entre los llamados baby boomers: las mujeres tienden a preferir el refuerzo de la cooperación, mientras que los hombres se inclinan por el endurecimiento.
En cuanto a la soberanía de Ceuta y Melilla, el 64% de los encuestados la considera incuestionable. Un 17% cree que España debería estar dispuesta a dialogar con Marruecos sobre el futuro de ambas ciudades autónomas, un 16% opina que debería decidirlo la propia población local y un 4% se muestra favorable a que España contemple ceder ambos territorios para mejorar las relaciones bilaterales.
El respaldo a la defensa de la soberanía se debilita cuando el sacrificio exigido es más personal: seis de cada diez encuestados apoyan que el Ejército participe en un conflicto armado por Ceuta y Melilla, pero ese apoyo cae por debajo de la mitad cuando se trata de pagar más impuestos o participar de forma directa en la defensa de las ciudades.

PP y Vox superan la mayoría absoluta
El barómetro de septiembre de 40dB, elaborado antes de la comparecencia de Sánchez en el Congreso y de la polémica generada por los informes policiales sobre lo sucedido en Ceuta, no detecta grandes movimientos electorales derivados de la crisis migratoria. Aun así, la ligera caída del bloque de izquierda y el leve repunte de PP y Vox permiten a la derecha situarse, por primera vez en la serie histórica, por encima de la mayoría absoluta.
Si hoy se celebrasen elecciones, el PP volvería a ganar con el 32,4% de los votos, cuatro décimas más que en la entrega anterior, en un trasvase de papeletas que coincide con la caída del PSOE. Sánchez se mantendría en segundo lugar con el 27,6% de los sufragios, lo que deja una distancia de 4,8 puntos entre ambos partidos, similar a la registrada en junio, cuando la acumulación de causas judiciales afectaba ya la imagen del Ejecutivo de coalición.

Vox vuelve a ser el partido que más crece, con un incremento de 0,6 puntos hasta el 17,8% de los votos, lo que le permite frenar la caída que acumulaba desde hacía cuatro meses, aunque sin alcanzar su mejor registro histórico, el 18,8% logrado en marzo. La formación de Abascal amplía además en casi un punto (0,8%) los votos que capta del electorado que en 2023 respaldó a Feijóo.
Sumar cae una décima respecto a la entrega anterior y Podemos pierde tres décimas, con lo que queda por debajo del umbral mínimo del 3% necesario para obtener representación parlamentaria. En conjunto, PP y Vox reúnen el 50,2% de los votos, frente al 33,3% que suman PSOE y Sumar, una diferencia de casi 17 puntos que no incluye el respaldo de los partidos nacionalistas y soberanistas que en 2023 apoyaron la investidura de Sánchez.



