Anthropic pidió a sus accionistas aprobar una estructura que otorgaría a sus siete cofundadores el 50% del voto en la mayoría de las decisiones corporativas, antes de su salida a la bolsa, según TechCrunch. La votación de los accionistas ocurrirá en los próximos días.
La propuesta crearía una clase especial de acciones para el director ejecutivo Dario Amodei y sus seis cofundadores, que hoy poseen apenas el 2% de la empresa cada uno.
Esas acciones no otorgan mayor participación económica: solo concentran poder de voto. La condición es que al menos tres de los siete cofundadores mantengan una participación mínima en la compañía.
Otras empresas tecnológicas funcionan bajo el mismo modelo
El mecanismo no es una novedad. Mark Zuckerberg conserva el control de Meta con un esquema similar, y Evan Spiegel hace lo mismo en Snap.
Lo inusual es que la fórmula reparta el control entre siete personas en lugar de concentrarlo en una sola. La estructura fue descrita por The Information como calcada del modelo que usó Palantir antes de su salida a bolsa en 2020.
En Palantir, los fundadores Alex Karp, Stephen Cohen y Peter Thiel retuvieron el control mediante acciones de Clase F que, según el prospecto de esa empresa, les permiten manejar hasta el 49% del poder de voto total.
Cómo se fundó Anthropic y por qué importa
Anthropic mantiene desde su fundación un fideicomiso independiente, el Long-Term Benefit Trust, que seguiría eligiendo a la mayoría de los directores del directorio pese al nuevo esquema de votos.
Bajo la propuesta, los asientos del directorio reservados a los fundadores pasarían de dos a tres. Los empleados, por su parte, recibirían una clase propia de acciones para desempatar en algunas decisiones puntuales.
El directorio de Anthropic tiene siete lugares, uno de ellos vacante. En abril de 2026, la designación de un nuevo director le había dado por primera vez a los miembros elegidos por el fideicomiso la mayoría matemática del cuerpo.
Por qué buscan blindar el control
Los siete cofundadores se comprometieron a donar el 80% de su patrimonio, una promesa que Amodei anunció en enero junto con una advertencia sobre los riesgos de que la concentración de riqueza generada por la inteligencia artificial desestabilice a la sociedad.
Anthropic fue valuada en 965.000 millones de dólares en una ronda de mayo de 2026. En el mercado secundario, esa valuación llegó recientemente a 1,5 billones de dólares, cifra que se espera quede reflejada en el precio de su salida a bolsa.
Anthropic no realizó comentarios públicos sobre la propuesta de voto, y ningún medio verificó de forma independiente el detalle completo de la participación mínima que cada fundador deberá conservar para sostener el esquema.
Anthropic lanza Opus 5.5
Anthropic presentó Opus 5.5, una versión de su sistema de inteligencia artificial Claude, pocos días después de que su director ejecutivo, Dario Amodei, reclamara una pausa en el desarrollo de esta tecnología. Esto reavivó el debate sobre la necesidad de establecer salvaguardas estrictas ante el avance de los modelos generativos.
La compañía afirmó que Opus 5.5 es el modelo con mejores resultados de alineación que ha sometido a evaluación.
Ese concepto mide hasta qué punto una IA responde a las instrucciones y los valores definidos por sus creadores. Según las pruebas internas de Anthropic, el nuevo modelo intentó incumplir las reglas fijadas cerca de un 85% menos que Opus 5.
La empresa admitió, sin embargo, que el sistema parece detectar que está bajo evaluación, lo que complica anticipar su comportamiento en contextos reales.
Opus 5.5 costará 20% menos, requerirá menos potencia de cálculo y ofrecerá respuestas al menos 30% más rápidas. El lanzamiento precede a la salida a bolsa de Anthropic.



