Cuatro sociedades médicas estadounidenses publicaron pautas propias para la temporada de virus respiratorios ante la falta de directrices federales claras.
Las entidades buscan orientar a pacientes y profesionales tras los cambios en la política de vacunación y la disputa judicial que afecta al comité asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
En Estados Unidos, los médicos recomiendan que este otoño las personas desde los seis meses reciban la vacuna antigripal.
También aconsejan que los adultos actualicen la protección contra COVID-19 de acuerdo con la edad y los factores de riesgo.
Las pautas de las sociedades médicas son más amplias que la autorización de la FDA para algunos grupos, y los grupos vulnerables deben evaluar la inmunización frente al VRS.
Según la agencia estadounidense The Associated Press, la campaña antigripal ya comenzó. Las dosis actualizadas contra el coronavirus empezaron a distribuirse luego de la reciente autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
Medicare cubre las inmunizaciones estacionales y la mayoría de las aseguradoras privadas prevé mantener esa cobertura hasta 2027.
La Academia Estadounidense de Pediatría, la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos elaboraron las recomendaciones con el respaldo de la Asociación Médica Estadounidense.
Un fallo dejó en suspenso al comité asesor de vacunas de los CDC
La intervención de las sociedades médicas se produjo después de que un juez federal concluyera en marzo que el secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., modificó de forma ilegal la política de vacunación y reconstituyó indebidamente el comité asesor de vacunas de los CDC.
De acuerdo con el diario estadounidense The Washington Post, ese comité quedó en un limbo legal. Su función incide en las políticas de inmunización de los estados, la cobertura de los seguros y las recomendaciones sanitarias que suelen difundirse antes del otoño.
Las entidades médicas recurrieron a una revisión independiente del Proyecto de Integridad de las Vacunas, un grupo de investigadores de salud pública que analizó trabajos sobre seguridad y eficacia de las vacunas contra la gripe, la COVID-19 y el VRS.
La revisión que respaldó las recomendaciones
“No podemos permitir que el colapso de un proceso federal cree un vacío en las directrices sobre vacunas basadas en la evidencia”, dijo Bruce Gellin, presidente del consejo asesor del proyecto, a The Washington Post.
La evaluación examinó estudios publicados desde agosto de 2025 hasta fines de junio de 2026. El grupo revisó más de 5.800 investigaciones e identificó 69 publicaciones recientes vinculadas con las tres enfermedades respiratorias.
La doctora Sandra Fryhofer, de la Asociación Médica Estadounidense, afirmó a The Associated Press que existe “mucha confusión y caos en torno a las recomendaciones de vacunas”.
La médica sostuvo que las pautas y los estudios sobre seguridad y eficacia deben ofrecer al público una guía coherente y basada en la ciencia.
La vacuna antigripal se recomienda desde los seis meses
Las sociedades coinciden en una recomendación amplia: casi todas las personas mayores de seis meses deben vacunarse contra la gripe. Las excepciones son poco frecuentes y requieren una evaluación médica específica.
La vacuna es especialmente importante para los mayores de 65 años, las embarazadas, los niños pequeños y las personas con asma, diabetes, enfermedades cardíacas o sistemas inmunitarios debilitados.
La temporada 2025-2026 dejó al menos 390.000 hospitalizaciones y 24.000 muertes asociadas a la influenza, según estimaciones preliminares de los CDC.
Las dos temporadas previas también registraron cifras elevadas de muertes infantiles y la mayoría de los menores afectados no estaba vacunada.
La recomendación general es vacunarse en octubre, para que la protección se mantenga durante la circulación del virus en otoño e invierno. Quienes no puedan hacerlo ese mes deberían aplicarse la dosis más adelante si la influenza continúa presente.
Formulaciones y alternativas contra la gripe
La formulación prevista para la temporada 2026-2027 protege frente a tres cepas actualizadas. Para los adultos mayores y quienes tienen defensas bajas, los médicos aconsejan elegir una vacuna reforzada, de alta dosis o con adyuvante si está disponible.
La doctora Sarah Nosal, de la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, pidió no demorar la inmunización por esperar una formulación específica. “No retrase su vacunación si esa no está disponible”, advirtió a The Associated Press.
Un análisis del Proyecto de Integridad de las Vacunas, publicado en la revista médica JAMA, calculó que la vacuna redujo 31% el riesgo de hospitalización entre los adultos mayores.
Otra investigación realizada durante 8 temporadas estimó una eficacia de 80% para prevenir muertes por gripe confirmada en laboratorio entre niños y adolescentes de seis meses a 17 años.
Entre las novedades figura mFlusiva, de Moderna, la primera vacuna antigripal basada en ARN mensajero autorizada para personas de 50 años o más.
Un estudio determinó que fue 27% más eficaz contra la enfermedad sintomática en personas de 50 a 64 años que una vacuna estándar.
Las personas de entre 2 y 49 años que cumplan los requisitos médicos también pueden optar por el aerosol nasal FluMist. Esa alternativa no se recomienda durante el embarazo porque contiene virus vivos atenuados.
Las pautas médicas amplían la recomendación contra COVID-19
La FDA autorizó formalmente las vacunas actualizadas contra COVID-19 para los mayores de 65 años y para las personas más jóvenes con al menos una condición que aumente el riesgo de un cuadro grave.
La Academia Estadounidense de Médicos de Familia propone una pauta más amplia. La entidad aconseja una dosis actualizada para todos los adultos desde los 19 años, con mayor énfasis en los mayores, quienes tienen enfermedades previas y quienes nunca recibieron una vacuna contra el coronavirus.
Para los mayores de 65 años, la recomendación es recibir otra dosis seis meses después de la aplicación de otoño. La medida apunta a sostener la protección ante la reducción de la inmunidad con el paso del tiempo.
La Academia Estadounidense de Pediatría aconseja la vacuna actualizada para todos los niños de seis a 23 meses. También la recomienda para menores y adolescentes con factores de riesgo, convivencia en entornos colectivos, ausencia de vacunación previa o contacto estrecho con personas vulnerables.
Quiénes pueden recibir la dosis actualizada
Los padres o tutores de niños y adolescentes que no estén incluidos en esos grupos pueden solicitar una dosis. Quienes tuvieron una infección reciente pueden esperar entre cuatro y seis meses, aunque una vacunación anterior no se considera perjudicial.
Las fórmulas disponibles incluyen opciones de Moderna, Pfizer y la alternativa sin ARN mensajero desarrollada por Novavax y Sanofi. Su objetivo, al igual que en la vacunación antigripal, es reducir hospitalizaciones y otros desenlaces graves.
El Proyecto de Integridad de las Vacunas estimó que las dosis contra COVID-19 administradas el otoño pasado redujeron 53% las hospitalizaciones entre los adultos mayores. El análisis también detectó una caída marcada de las consultas de urgencia entre los niños muy pequeños.
Los efectos adversos más frecuentes de las vacunas contra la gripe y la COVID-19 fueron transitorios. Entre ellos figuran dolor en el brazo, cansancio, dolor de cabeza, molestias musculares y fiebre leve.
El embarazo requiere protección frente a los tres virus respiratorios
El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos aconseja que las embarazadas reciban la vacuna antigripal apenas esté disponible, sin importar el trimestre.
La inmunización protege a la madre y aporta defensas al bebé durante sus primeros meses de vida.
La organización también respalda la vacuna actualizada contra COVID-19 para embarazadas y mujeres en período de lactancia.
La doctora Christina Davidson, integrante del colegio, afirmó a The Associated Press que no existen pruebas de que la vacunación aumente el riesgo de aborto espontáneo u otros problemas durante la gestación.
“Así que, por favor, vacúnese”, pidió Davidson a The Associated Press. La entidad sostiene que la protección puede administrarse en cualquier trimestre y no conviene esperar hasta una fase avanzada del embarazo.
Las vacunas contra gripe, COVID-19 y VRS pueden aplicarse durante la misma visita sin pérdida de eficacia, según las recomendaciones de las sociedades médicas.
Esa posibilidad puede facilitar la actualización de las tres protecciones antes de la etapa de mayor circulación de virus respiratorios.
La protección contra el VRS se dirige a adultos mayores y bebés con riesgo
La pauta para el virus respiratorio sincitial contempla una dosis única para todos los adultos desde los 75 años. También incluye a las personas de 50 a 74 años con mayor riesgo de enfermedad grave y a los adultos inmunodeprimidos de 50 a 74 años.
Para la mayoría de los adultos, esta inmunización no requiere una aplicación anual.
Durante el embarazo, la vacuna contra el VRS se recomienda entre las semanas 32 y 36 de gestación. El período de aplicación se extendió hasta el 1 de marzo porque el virus continuó circulando durante la primavera.
El objetivo es que la madre transmita anticuerpos al bebé antes del nacimiento. Si no recibió la dosis o el parto ocurrió antes de que transcurrieran dos semanas desde la vacunación, el recién nacido debe recibir anticuerpos contra el VRS.
La Academia Estadounidense de Pediatría aconseja esa protección para los menores de ocho meses que enfrentarán su primera temporada de VRS bajo esas condiciones.
Los niños de ocho a 19 meses solo la requieren si presentan enfermedades o antecedentes que eleven el riesgo de un cuadro grave.



