Es una metáfora de acciones que producen daño a sí mismos, errores no forzados ¿o no? Efectivamente pueden ser simples errores a veces generados en el subconsciente, en cuyo caso no tienen trascendencia. Pero a veces son cambios de 180° en relatos o estrategias que no pueden ser explicados sin revelar motivos que condenarían a quienes los producen.