Más allá de ser reconocidos por su pelo largo, su cara redonda y su nariz chata, los gatos persas destacan por ser tranquilos y cariñosos. Sin embargo, los veterinarios advierten que, a pesar de ser muy afectuosos, suelen requerir mayores cuidados que otras razas.
“Son conocidos por ser relajados y disfrutar del vínculo sentándose con los humanos y siendo acariciados”, señaló la veterinaria Lauren Shuter acerca de por qué son tan cercanos a sus dueños.
Como tienen el pelo muy largo y una cara particular, estos gatos suelen necesitar una rutina de cuidados especial, en la que sus dueños deben brindarles cuidados diarios y realizar controles rutinarios con el veterinario.

Qué cuidados necesita un gato persa todos los días
Los gatos persas tienen un pelaje largo y abundante, que puede formar nudos fácilmente. Por este motivo, VCA Animal Hospitals aconseja que los dueños los peinen todos los días para evitar que se enrede.
En esa misma línea, Shuter aconseja limpiar la zona alrededor de los ojos con un paño humedecido con agua tibia todos los días. Por la forma de su cara, esta raza produce más lágrimas de lo normal y, si se acumula humedad, puede irritarse la piel de esa zona.
“Los persas tienen un pelaje muy largo y fino que puede enredarse fácilmente, haciendo difícil que el gato se acicale por sí mismo”, sostuvo Sarah Elliott, responsable veterinaria de Cats Protection.
Por qué hay que prestar atención a la respiración del gato persa
Al ser gatos braquicéfalos, los persas tienen los huesos de la cara y la nariz más cortos. Por este motivo, sus vías respiratorias pueden verse modificadas y, dependiendo del animal, presentar distintas dificultades para respirar.
“Estos gatos braquicéfalos tienen los huesos de la cara y la nariz acortados, lo que los hace más propensos a roncar”, aseguró Bruce Kornreich, veterinario del Cornell Feline Health Center.
De todas maneras, no todos los persas desarrollan problemas respiratorios. Si presentan una respiración muy ruidosa, respiran con la boca abierta o muestran un mayor esfuerzo al hacerlo, es conveniente consultar con un veterinario.

Así, aunque su personalidad tranquila los convierte en buenos compañeros para el hogar, es fundamental que sus dueños estén dispuestos a dedicar tiempo diario al cuidado de su pelo, sus ojos y su respiración.




