Lula encabezó este sábado un acto de campaña en San Pablo (REUTERS/Brian Snyder)

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió este sábado en San Pablo la prohibición de las apuestas deportivas y los juegos en línea y afirmó que esas plataformas llevaron al endeudamiento de personas de bajos ingresos, a ocho días de las elecciones presidenciales de Brasil.

Esta declaración la realizó durante un mitin en São Miguel Paulista, un barrio de la zona este de la mayor ciudad del país. Lula, candidato a la reelección en los comicios del 4 de octubre, se refirió a la medida provisoria que firmó ayer para impedir la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las denominadas bets.

Lula dijo que prohibió las apuestas deportivos porque hay mucha gente endeudada por ese motivo (REUTERS/Brian Snyder)

“Tomé esa actitud drástica porque sé que hay muchas personas endeudadas por las apuestas. El juego se convirtió en una desgracia en la vida de la gente pobre porque apuestan, pierden, se endeudan para seguir apostando y pierden el control sobre la deuda”, afirmó el mandatario.

La decisión alcanzó a las apuestas deportivas de cuota fija y a los juegos en línea, en ámbitos físicos y virtuales. También abarcó las autorizaciones y concesiones emitidas por gobiernos estaduales y por el Distrito Federal. Las demás modalidades de lotería autorizadas por ley quedaron fuera de la prohibición.

Lula buscará las reelección en las elecciones del próximo domingo 4 de octubre (REUTERS/Brian Snyder)

Desde la publicación de la medida, las plataformas no pueden recibir nuevos depósitos. Los usuarios tienen plazo hasta las 23.59 del 5 de octubre para retirar voluntariamente los fondos de sus cuentas. A partir del 6 de octubre, los sitios y aplicaciones de apuestas salen de funcionamiento.

Entre el 7 y el 8 de octubre, las empresas deben informar a las instituciones financieras los saldos pendientes, identificados por el número de registro de cada apostador. Del 9 al 14 de octubre, los bancos tienen plazo para devolver el dinero. A partir del 14 de octubre, si existe algún impedimento para los reintegros, la Caixa Econômica Federal recibe los recursos y gestiona su devolución

Los usuarios de las plataformas de apuestas tienen plazo hasta el 5 de octubre para retirar voluntariamente los fondos de sus cuentas (REUTERS/Alexandre Meneghini/Ilustración)

Lula presentó la prohibición como una medida para impedir que las familias destinaran a las apuestas dinero reservado para gastos básicos. “Ayer firmé un decreto ejecutivo para acabar con las ‘bets’. Quien quiera ganar dinero, que consiga una forma honesta de hacerlo y no matando al pueblo pobre, endeudando al pueblo pobre, vendiendo mentiras”, dijo en el acto. El mandatario sostuvo que los apostadores no lograban enriquecerse mediante el juego y apuntó contra los propietarios de las casas de apuestas.

Hasta ese momento, el Gobierno brasileño concedió 85 autorizaciones para la explotación de apuestas de cuota fija. Cada empresa pagó R$ 30 millones (5.700.000 de dólares) por su permiso, por lo que las operadoras desembolsaron en conjunto R$ 2.550 millones (más de 491.500.000 dólares). La extinción de las autorizaciones responde a razones de interés público y no genera derecho a indemnizaciones por ganancias no percibidas, inversiones realizadas ni expectativas de continuidad de la actividad.

La medida provisoria que prohíbe los juegos en línea requiere la aprobación del Congreso en un plazo máximo de 120 días (REUTERS/Amanda Perobelli)

Las empresas tienen hasta el 5 de octubre para retirar la publicidad y los materiales de patrocinio instalados en espacios físicos y cartelería exterior. La prohibición alcanza a compañías que se convirtieron en patrocinadoras de clubes de fútbol y redes de televisión.

Bajo este contexto, Flávio Bolsonaro, senador y principal rival de Lula, cuestionó el anuncio. El candidato afirmó que la prohibición constituyó una “estafa electoral”, al recordar que el Gobierno reglamentó ese mercado, otorgó las licencias y recaudó cerca de R$ 20.000 millones (más de 3.800.000 de dólares) en impuestos pagados por las operadoras.

Bolsonaro también señaló que Lula utilizó una medida provisoria cuya vigencia dependía de la aprobación del Congreso dentro de un plazo de 120 días. “Cuando concluya ese plazo, y si no hay aprobación del Legislativo, las apuestas podrán volver con más fuerza, pero las elecciones ya habrán pasado”, declaró.

(Con información de EFE)