El Presidente Javier Milei, declarado admirador de Margaret Thatcher y cuya gestión prohibió alusiones al reclamo sobre Malvinas en el Mundial 2026, decidió recientemente poner el foco en la soberanía argentina sobre las islas en coincidencia con la pérdida de apoyo popular a su proyecto político, la crisis económica y las elecciones 2027.

El Presidente Javier Milei decidió suspender el viaje a Reino Unido, agendado para fines de octubre. El mandatario iba a dar una charla en la Universidad de Oxford, Londres, y a reunirse con empresarios.
El cambio de planes tiene que ver con que recientemente la gestión libertaria decidió poner en el centro de su agenda el reclamo por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. En esa línea, no sería el mejor momento político para realizar un viaje a la potencia ocupante.
Milei envalentonado por el tibio respaldo estadounidense
En medio de la pérdida de apoyo popular al proyecto libertario, crisis económica y de cara a los próximos comicios (en los que Milei ya estableció que se presentará para la reelección), el oficialismo optó por reflotar discursivamente el reclamo por la soberanía de Malvinas como estrategia para ganar legitimidad perdida.
En los primeros días de septiembre, Milei anunció por cadena nacional un posible apoyo del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al reclamo sobre las islas: «En el mundo corren vientos de cambios favorables a nuestro reclamo: recientemente, Donald Trump declaró que Estados Unidos está reevaluando su posición histórica respecto a las Malvinas«.
El supuesto cambio de postura de Estados Unidos, país históricamente neutral pero que reconoce de facto la ocupación inglesa, responde al enojo de Trump contra Gran Bretaña, que se negó a aportar 5% de su PBI a la OTAN para esfuerzos bélicos en las guerras Estados Unidos – Irán y Ucrania – Rusia. En represalia, Trump declaró públicamente que la posición de Estados Unidos sobre nuestras islas estaba bajo revisión, aunque no hubo hasta la fecha ningún avance concreto en esa dirección.
Resulta difícil de creer el interés genuino del Gobierno Nacional en las islas, considerando que el Presidente se declaró admirador de la criminal de guerra Margaret Thatcher y que el Ministerio de Seguridad prohibió alusiones a las islas Malvinas en el partido Argentina – Inglaterra en el Mundial 2026.
Apelar a un reclamo histórico, despertar sentidos nacionalistas y arengar apelando a narrativas épicas de heroísmo y batalla es la jugada con la que la gestión libertaria intenta recuperar el apoyo perdido de las y los votantes, especialmente tras dejar en claro que las medidas de su modelo económico se mantendrán intransigentes.
Sanciones contra empresas
En su cadena nacional, Milei anunció que endurecerá las sanciones contra empresas de explotación petrolera que se desempeñen en la zona de las islas Malvinas.
Según declaró, se abrieron acciones sancionatorias contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente en la cuenca Malvinas sin autorización argentina, aunque no dio nombres de las compañías afectadas.
El Gobierno también prepara dos proyectos para enviar al Congreso: uno para crear un Consejo de Seguridad Nacional y otro denominado de “soberanía nacional”. Además, busca modificar la denominada ley “Pino Solanas” para endurecer las sanciones.
Milei no viajará a Londres, pero sí a Estados Unidos: llevará el reclamo por las Malvinas a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, acompañado por Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
La entrada Malvinas: Milei suspendió su viaje al Reino Unido se publicó primero en El Resaltador.




