La actividad física es uno de los hábitos que más puede influir en el envejecimiento y en la capacidad de mantener la autonomía con el paso de los años. Marcos Vázquez, entrenador y divulgador especializado en longevidad, destacó el impacto que puede tener el ejercicio y puso especial énfasis en el entrenamiento de fuerza.
Durante una entrevista en el pódcast FullMusculo, Vázquez aseguró: “La actividad física nos puede dar en promedio 10, 12 años de vida extra, pero nos puede dar el doble e incluso más de calidad de vida”. Para el experto, el objetivo no debería ser únicamente sumar años, sino llegar a edades avanzadas conservando fuerza, resistencia y capacidad para desenvolverse de manera independiente.
Por qué el ejercicio es clave para envejecer mejor
Vázquez sostiene que mantenerse activo puede marcar una diferencia importante en las capacidades físicas que se conservan durante el envejecimiento. En particular, considera que desarrollar y mantener la fuerza permite afrontar mejor las actividades cotidianas y retrasar la pérdida de funcionalidad.

El divulgador plantea incluso una comparación entre una persona de 80 años que entrenó durante buena parte de su vida y otra de 45 o 50 años que llevó una vida sedentaria. Según su explicación, la primera podría conservar niveles de fuerza, resistencia y vitalidad similares a los de la segunda. “No hay fármaco, intervención, suplemento, comida, nada. Eso te lo da solo la actividad física”, afirmó.
El entrenamiento de fuerza ocupa un lugar central
Para Vázquez, no alcanza con prestar atención únicamente a la alimentación o al descanso. El movimiento y, especialmente, el estímulo muscular forman parte fundamental de una estrategia para conservar las capacidades físicas.
“El ejercicio en general, y ahora entramos en ejercicio de fuerza en específico, es la palanca más importante que tenemos a día de hoy para mejorar nuestra calidad de vida”, sostuvo.
Entre los aspectos que destaca del trabajo de fuerza se encuentran:
- Conservar la masa muscular durante el paso de los años.
- Mantener la fuerza necesaria para las actividades cotidianas.
- Favorecer la movilidad y autonomía.
- Contribuir al mantenimiento de la masa ósea.
- Acompañar los procesos de pérdida de peso cuando se combina con una alimentación adecuada.
Por qué recomienda entrenar fuerza al bajar de peso
El especialista también pone el foco en quienes buscan adelgazar. Durante una reducción de peso, no toda la masa perdida necesariamente corresponde a grasa, por lo que considera importante incorporar ejercicios que estimulen los músculos.
Según Vázquez, combinar el déficit calórico con entrenamiento de fuerza puede ayudar a preservar la masa muscular. En personas que recién comienzan a entrenar y tienen un porcentaje elevado de grasa corporal, además, puede darse una situación en la que se reduzca tejido adiposo mientras aumenta la fuerza y se desarrolla masa muscular.
“Este es el santo grial de las transformaciones físicas y lo podemos lograr solo si incorporamos en el proceso este trabajo de fuerza”, concluyó el entrenador y divulgador.




