
María Consuelo Córdoba continuará con su recuperación después de que se confirmara la posibilidad de acceder a nuevas cirugías reconstructivas en la nariz y la boca. La sobreviviente de un ataque con ácido desistió de la eutanasia que había solicitado y que contaba con autorización previa.
La mujer, de 58 años, comunicó su decisión tras conocer los apoyos gestionados a partir de la difusión de su historia en el pódcast y canal digital Vamos Pa’ Eso, conducido por el abogado Juan José Castro.
María Consuelo Córdoba resolvió no avanzar con la eutanasia porque surgió una alternativa para tratar parte de las secuelas que dejó la agresión contra su rostro. Las intervenciones previstas buscan reconstruir su boca y su nariz, dos zonas que requieren atención especializada.
La decisión no implica que el procedimiento hubiera sido rechazado por la entidad de salud. La paciente contaba con una preautorización desde hacía cuatro años, aunque todavía no había definido una fecha para su aplicación.
“Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa Eso me ha conseguido. Estoy muy feliz. Yo sí quiero hacerme mi cirugía porque yo no me voy a hacer ninguna eutanasia”, expresó Córdoba en un video difundido por el podcast, luego de conocer que podría continuar con el proceso reconstructivo.
La mujer recibió el respaldo luego de que la divulgación de su caso impulsara una red de solidaridad. Según explicó Castro, esa movilización permitió conseguir los recursos y contactos necesarios para avanzar hacia las operaciones que ella esperaba.
El abogado sostuvo ante el programa digital que el objetivo es mejorar las condiciones de vida de Córdoba. “Gracias a todos por su generosidad, por su amor, por su empatía y por su comprensión. Yo creo que vamos a lograr algo que no se había hecho en 26 años y es darle una vida digna a Consuelito para que ella la viva y tome las decisiones que quiera de manera digna”, afirmó Castro al referirse a la posibilidad de darle continuidad a su atención médica.
El ataque con ácido ocurrió después de una ruptura de pareja
La agresión ocurrió en 2000, después de que María Consuelo Córdoba se trasladara desde Cartagena a Bogotá en busca de oportunidades laborales. Su entonces pareja, Dagoberto Ensuncho Sánchez, la atacó con ácido cuando ella se negó a retomar la convivencia.
El hecho causó lesiones en su rostro y afectó zonas que requieren reconstrucción especializada. La nariz y la boca figuran entre las áreas que serán evaluadas en esta nueva etapa de atención.
Desde entonces, Córdoba se sometió a más de 80 intervenciones quirúrgicas. Los procedimientos buscaron reconstruir las partes afectadas y recuperar funciones básicas.
La mujer ha enfrentado durante años obstáculos para sostener los tratamientos especializados. Esas dificultades influyeron en la decisión de solicitar la eutanasia.
Sin embargo, Capital Salud EPS indicó que Córdoba contaba con una autorización para acceder a la muerte digna. La entidad señaló que la utilización de ese aval dependía de la decisión libre y autónoma de la paciente.
Además, la EPS informó que respetaría y acompañaría la determinación que tomara la usuaria. Córdoba no había fijado una fecha definitiva para la realización del procedimiento.
“La decisión de hacer uso de la autorización con la que cuenta hace parte de su voluntad y del ejercicio de su derecho a morir dignamente. Capital Salud respetará y acompañará la decisión que la usuaria, de manera libre y autónoma, determine tomar”, comentó la promotora de salud.
La Corte Constitucional despenalizó la eutanasia en Colombia mediante la Sentencia C-239 de 1997, aunque el país no cuenta con una ley reglamentaria formal aprobada por el Congreso de la República.
La aplicación del procedimiento se regula mediante resoluciones del Ministerio de Salud y decisiones posteriores de la Corte Constitucional. Entre las normas vigentes figura la Resolución 971 de 2021.
Estas disposiciones contemplan la participación de comités científicos y fijan requisitos para las entidades de salud. En el caso de Córdoba, la autorización estaba disponible, pero la paciente eligió continuar con su recuperación quirúrgica.




