Marian Saud presentó su nueva colección de alta costura, SS27 “Play”, con un desfile en el Hipódromo de Palermo. La propuesta parte de algunos de los códigos que caracterizan a la diseñadora —las transparencias, las siluetas entalladas, el trabajo sobre el cuerpo y el movimiento— para llevarlos hacia una mirada más libre y sofisticada.
El gran protagonista de la colección es, una vez más, el trabajo artesanal. Cristales, canutillos, texturas y distintos niveles de relieve se combinan en bordados que transforman las superficies de los vestidos y generan movimiento a medida que las piezas avanzan por la pasarela.
Una de las piezas más elaboradas requirió ocho meses de trabajo en el atelier, entre confección, pruebas, bordado y terminaciones realizadas a mano.
Una colección con más libertad
“Play” representa para Saud una etapa de mayor libertad creativa. La diseñadora toma elementos que ya forman parte del universo de su marca y los lleva hacia nuevas construcciones, con una complejidad técnica que busca no perder naturalidad.

“Hay más libertad y también una sofisticación diferente. Creo que técnicamente es una colección mucho más compleja, pero visualmente se siente más natural y más segura”, cuenta Marian Saud.
Para la presentación eligió el Hipódromo de Palermo, un escenario monumental que generó un contraste con el minucioso trabajo de cada prenda.

“Me gusta el contraste entre un espacio de semejante dimensión y nuestro trabajo, que es absolutamente minucioso”, explica la diseñadora.
Vestidos pensados para cada mujer
La pasarela también reflejó una de las características del trabajo de Saud: la presencia de clientas de la marca junto a las modelos, en una propuesta que reúne diferentes edades, cuerpos y personalidades.

“Mis clientas son el corazón de Marian Saud”, afirma la diseñadora. Y agrega: “No son modelos interpretando a la mujer para la que diseño: son las mujeres para las que realmente diseño”.
La idea también atraviesa su manera de entender la alta costura: piezas construidas de manera individual y pensadas para quien las va a llevar.

“La alta costura tiene esa posibilidad maravillosa: no es la mujer la que tiene que adaptarse al vestido; es el vestido el que tiene que construirse para ella”, sostiene.
Más de 25 años de trabajo artesanal
Con más de 25 años de trayectoria, Marian Saud construyó su identidad alrededor de la exclusividad, el diseño sobre el cuerpo y el trabajo artesanal. En su atelier, cada pieza atraviesa un proceso individual en el que participan modistas, bordadoras y especialistas que pueden trabajar durante meses en un mismo vestido.
Para la diseñadora, ese tiempo también define el valor de una pieza de alta costura.

“El verdadero lujo está en la exclusividad y en el tiempo. Es saber que una pieza fue pensada, construida y bordada especialmente y que no existen cientos iguales.”
El desfile contó además con la presencia de figuras vinculadas al mundo de la moda y el espectáculo, entre ellas Nicole y Gege Neumann, Evangelina Anderson, Cande Ruggeri, Eva Bargiela, Mariana Genesio Peña y Barby Franco, mientras que Agustina Casanova y Emily Lucius estuvieron a cargo de la conducción.

Con “Play”, Saud volvió a poner en escena un universo donde el bordado, el volumen, el movimiento y la construcción artesanal son protagonistas, pero con una búsqueda renovada de libertad creativa.




