A semanas del casamiento de Pedro Rosemblat y Lali Espósito, el periodista habló sobre su compromiso con la cantante durante un diálogo con Mario Pergolini. Luego de hablar sobre la fiesta, el conductor le propuso a su invitado un particular regalo para la boda: enviarle cientos de vasos a su casa.
La conversación comenzó con una reflexión sobre la exposición pública que adquirió Rosemblat a partir de su relación con la cantante y actriz. Pergolini señaló que el conductor de Gelatina ingresó “un poco a la farándula” por el vínculo amoroso y planteó las diferencias entre sus respectivos ámbitos profesionales.
Rosemblat coincidió en que se trata de universos diferentes. “El espectáculo, el entretenimiento, la farándula, como vos le decís, creo que no es un nicho”, sostuvo, y explicó que la relación le permitió acercarse a sectores que antes no conocía.
Sin embargo, remarcó que la exposición no define la pareja. “Lo que sostiene a la pareja es la intimidad, no la exposición pública”, afirmó. En ese sentido, mencionó a Pergolini como referencia por la reserva que mantiene sobre su vida familiar.
Cuando el conductor se refirió a Espósito como “tu mujer”, Rosemblat hizo una aclaración entre risas: “Mi novia, mi pareja”. Más adelante, aseguró que, pese a la atención que despierta la boda, el festejo será de perfil bajo y limitado a su círculo cercano.
“Hay como una fantasía armada de que va a ser un megaevento en donde se va a cruzar la política y el espectáculo. Y aparte va a estar Hugo Moyano y Lady Gaga. Y no, no va a pasar”, bromeó Rosemblat. “Va a ser algo muy íntimo, familia y amigos y nada más”, agregó.
Pergolini consultó entonces qué regalo podía hacerles. Tras recordar que los obsequios de casamiento solían servir para equipar una casa, enumeró electrodomésticos y utensilios que la pareja probablemente ya tiene. Rosemblat encontró una respuesta inmediata: “Vasos siempre faltan”.
El periodista precisó que prefería los de vidrio resistente antes que los modelos más delicados. Pergolini tomó la idea y llevó la propuesta al extremo: “No puedo regalar seis vasos. Te tengo que regalar cuatrocientos vasos”.

Rosemblat intentó reducir el encargo a seis unidades, pero Pergolini cerró el intercambio con su propia promesa: “Te voy a mandar vasos, te voy a llenar la casa de vasos. El lunes en tu casa van a decir: ‘¿Quién fue el pelotudo que mandó tantos vasos?’. Yo. Y lo voy a filmar”.
“Genial, cerramos ahí”, respondió Rosemblat, que dejó así definido uno de los regalos para su boda con Espósito.
En otro tramo de la charla, Mario Pergolini puso el foco en una canción de Lali Espósito y en la reacción de Pedro Rosemblat cuando descubrió que la letra estaba vinculada a su relación. El conductor recordó una entrevista que la artista le hizo a su pareja y señaló que le había llamado la atención que él no identificara de inmediato que el tema estaba dedicado a él.

Rosemblat explicó que prefiere no dar por hecho que cada composición de Espósito habla de su vínculo. “El arte es para imaginar”, respondió, antes de bromear con la posibilidad de que una letra crítica también pudiera ser interpretada como una referencia a él.
Pergolini reprodujo varios fragmentos de la canción, entre ellos una frase sobre haber encontrado a alguien “mucho mejor” y otra en la que se menciona que esa persona “le da la talla”. Rosemblat reaccionó con humor y definió los versos como “qué piropo”.
El intercambio continuó cuando Pergolini cuestionó algunas de las referencias de la letra y Rosemblat reconoció que la canción lo sorprendió porque Espósito no le había anticipado que estaría inspirada en él. “No es que me dijo: ‘Mi amor, voy a publicar un tema que es para vos’”, explicó.
El conductor también recordó un video en el que Rosemblat aparecía en un teatro mientras sonaba la canción. Al advertir que las cámaras lo enfocaban a él y no a Espósito, el periodista comentó: “Qué mierda que te estén filmando todo el tiempo”.
Hacia el final, Rosemblat hizo una precisión sobre una de las frases de la letra: si alguien es “mejor”, dijo, la comparación recae sobre quien ocupó el lugar anterior. Pergolini cerró entre risas: “Le está hablando a dos al mismo tiempo”.




