Mario Siperman, tecladista de Los Fabulosos Cadillacs, continúa presentando su proyecto sobre Leonard Cohen. El músico versionó varios de los temas del recordado artista en español.

El cantautor, novelista y poeta canadiense -que murió en 2016- marcó a varias generaciones con su obra. “Everybody Knows”, “Hallelujah”, “Suzanne”, “Dance Me To The End of Love” son algunas piezas que tomaron un vuelo especial en su voz y que fueron importantes para el folk.

Hace unos años, Mario decidió darle vida a su idea de recrear la obra de Cohen, junto a Gustavo Roca, bajo el nombre de “El poeta, canciones en español”, con la participación invitada de importantes cantantes como Daniel Herrero, Cucuza Castiello, Nito Mestre, Emilio Del Guercio, Silvina Garre, Ariel Minimal, Leo García, Ricardo Tapia, Beto Cuevas, Richard Coleman, Teresa Parodi y Víctor Heredia, entre otros.

El 30 de septiembre, “El Poeta, canciones de Leonard Cohen en español” estará en La Trastienda. “Es una idea que comencé hace 10 años. Un poeta, intérprete y compositor increíble de canciones muy conocidas. Lo bueno es no solo escuchar sus lindas melodías, sino entender sobre qué tratan sus letras, que son muy buenas. Participan muchos invitados; en general es uno por canción”, le contó Siperman a La Viola.

“Estamos ahora por editar el cuarto disco, del cual vamos a presentar algunas canciones en este próximo show en Buenos Aires. En los discos participaron varios artistas como Nito Mestre, Emilio del Guercio, Leo García, Ariel Minimal, Andrea Echeverry y Beto Cuevas, entre otros. Cada canción buscamos la voz y la personalidad que la pueda representar bien”.

- ¿Fue difícil traducir las letras de Leonard Cohen al castellano y mantener su mensaje?

- Sí. Veo que en estos diez años que estuvimos haciendo sus traducciones y sus versiones. Fuimos mejorando y metiéndonos más en la historia de Leonard Cohen. Entendimos más de qué hablaba cada canción analizando cada época de su carrera. Él grabó y compuso durante casi 50 años. La idea es de analizar cada una de sus etapas. Una temática que puede parecer distinta, pero que en el fondo termina siendo la misma. Es de la experiencia de vida que nos depara el destino, de Dios, de la religión, de hacia dónde va nuestro mundo, que está tan cambiante. De todo eso habla Leonard Cohen.

Mario Siperman junto a Raúl Lavié, luego de la grabación de “Famous Blue Raincoat” (Foto: Siperman).
Mario Siperman junto a Raúl Lavié, luego de la grabación de “Famous Blue Raincoat” (Foto: Siperman).

- ¿La obra de Cohen es una de tus favoritas?

- Soy muy fanático de la música. Me gustan mucho los Beatles, The Who, que son grupos de los que conozco todas sus canciones. De Leonard Cohen todavía hay temas que no conozco. Eso hace que dentro del grupo que tenemos formado con Gustavo Roca cada tanto decidamos: ‘¿Esta canción la conocías? No, esta no la conocía’ y la empezamos a escuchar para hacerla. En el nuevo volumen va a estar finalmente ‘Aleluya’, que es la canción más conocida de Leonard. Será en nuestro cuarto disco y eso te da la pauta de que su obra es increíble.

El trabajo de Mario Siperman con los Fabulosos Cadillacs

“Estamos a full. Tenemos una parte final del año con mucho trabajo. Paramos durante el Mundial, algo que hicimos todos, y después volvimos a los escenarios por la Argentina y después vamos a estar por Chile y Colombia. Terminamos el año en Europa. No somos muchos los músicos que podemos dedicarnos y vivir full time de la música. Somos un grupito de afortunados.

Y sumó: “Tenemos tiempo de tocar con Los Cadillacs y también de poder hacer un montón de música, que yo la digo propia, por más que sea Leonard Cohen, la tomo como propia en cuanto al compromiso, amor y la energía que uno le pone”.

A fines de agosto de 1986 salió Bares y Fondas, el debut de Los Fabulosos Cadillacs. Con la producción de Daniel Melingo, el grupo sorprendió con su particular estilo, cercano al revival ska inglés y a la new wave. “Yo quiero morirme acá”, “Silencio Hospital” y “La manera correcta de gritar”, “Tus tontas trampas”, “Galápagos”, “En mis venas” y “Basta de llamarme así” fueron algunos de los primeros éxitos.

“Se van cumpliendo estas fechas, pero nosotros no somos de festejarlo. No decimos ‘se cumplen tantos años de tal disco, hagamos un show o un disco’, pero sí nos hace sentir que lo que soñamos hace 45 años se cumplió. Increíblemente, la realidad fue mucho más loca que el sueño”, destacó.

“Esa primera época de la banda está relacionada con el regreso de la democracia. Fue así como el país hizo un cambio gigante y en la música también se notó. Hace poco vi la película ”La dicha movimiento, de Los Twist", y me encantó. Un poquito muestra esa etapa del país y de la música en la Argentina, donde surgían grupos nuevos y esa cosa hasta incluso un poco naíf y de iniciarse en un nuevo proceso musical que fue muy lindo.

Fragmento de una entrevista a Los Encargados, en 1982, a la revista Pelo. Mario Siperman, el primero de la derecha.
Fragmento de una entrevista a Los Encargados, en 1982, a la revista Pelo. Mario Siperman, el primero de la derecha.

- Daniel Melingo fue el productor de “Bares y Fondas” mientras que en el segundo, “Yo te avisé!”, estuvo Andrés Calamaro

- Entramos por la puerta grande. Son dos nombres importantes que pudimos tener para nuestros dos primeros discos. Fue como un sueño. Los Twist y Los Abuelos de la Nada, junto con Sumo, fueron una gran influencia para Los Cadillacs. Eran los grupos que íbamos a ver. Andrés (Calamaro) estaba en un momento como productor muy importante, había hecho un montón de discos, Don Cornelio y Los Enanitos Verdes, mientras que Daniel (Melingo) era un erudito de la música. Un rockero, pero con una cultura que iba desde la música clásica, desde Stravinski hasta Discépolo.

Antes de Los Fabulosos Cadillacs, formaste parte de Los Encargados, la banda de Daniel Melero ¿Recordás cuándo llevó a la sala “Trátame suavemente”?

- Lo recuerdo perfectamente. Fue en su casa, en la calle Boyacá, que me pasó como los primeros acordes de ‘Trátame suavemente’. Estaba Luis Bonato, que era el bajista en esa época, y yo. Un recuerdo increíble. Tanto es así que cuando salió en el primer disco de Soda Stereo, la versión que hicieron me sonaba rara. Ahora es al revés. Incorporé la de Soda y la de Los Encargados la siento como la alternativa.