El 27 de junio, Nicolás Merlano le envió un audio a su hermana Daniela desde una playa en los alrededores de Roma: tenía cinco centavos de euro en el bolsillo, $12.000 en pesos, no sabía cómo llegar al consulado y llevaba dos días durmiendo en la calle. Ese mensaje fue el último contacto conocido del argentino de 42 años que había partido hacia Europa el 31 de mayo para trabajar la temporada de verano. Casi tres meses después, su familia sigue sin saber dónde está, mientras recorre juzgados, llama a la Cancillería argentina y agota cada recurso a su alcance sin obtener respuestas concretas.

El audio que Nicolás le envió a su hermana, y que ella le mostró a Infobae, es el último registro conocido de lo que atravesaba el 27 de junio. En el mensaje expresó su intención de volver, aunque describió la falta de recursos que le impedía hacerlo: “Hola Dani, sí, yo me volvería si es por mí. Lo que pasa es que, bueno, ¿sabés cuánto tengo? Cinco centavos de euro en el bolsillo, cinco centavos de euro y 12.000 pesos argentinos”.

El hombre debía llegar a Madrid, donde tenía el pasaje de regreso, pero anticipó que no podía afrontar el cargo por modificar la fecha del vuelo. “La multa por adelantar el pasaje me la van a cobrar. “Obviamente, con cien dólares no voy a poder pagar el pasaje”, señaló. También afirmó: “No tengo comida, no tengo techo”. Antes de terminar, indicó que el lunes le serviría para comer y que buscaría cómo llegar al consulado: “No sé cómo llegar al consulado tampoco. Voy a averiguar esto hoy”.

El robo de su mochila con dinero durante la travesía dejó al ciudadano argentino sin fondos para costear su pasaje de regreso.

Ese fue el último registro conocido de su voz. Dos días después, el 29 de junio, Nicolás se comunicó brevemente con una amiga a través de un mensaje de Instagram. Fue la última vez que alguien tuvo noticias de él. A partir de ahí, el rastro desapareció por completo.

Para entender cómo llegó a esa situación, hay que remontarse al comienzo del viaje. Merlano aterrizó en España a fines de mayo y desde Madrid continuó hacia Francia, donde trabajó en un restaurante durante la temporada estival. Luego cruzó a Italia.

El plan era sostenerse económicamente mientras recorría el continente, una estrategia habitual en él: con experiencia en gastronomía y hotelería, había trabajado anteriormente en Estados Unidos para una cadena hotelera y, a su regreso a Argentina, se había desempeñado como barman. Ese historial fue el que lo impulsó a buscar trabajo en restaurantes durante el verano europeo.

Nicolás es soltero y tiene un hijo de 15 años. La madre del adolescente y su marido mantienen contacto diario con la familia para consultar si hay novedades. Para ampliar la difusión del caso, la ex novia de Nicolás, una amiga y la madre de su hijo conformaron un grupo de WhatsApp destinado a coordinar acciones de búsqueda y visibilidad.

La familia habilitó una cuenta bancaria para recaudar fondos y financiar la contratación de asistencia legal en Europa.

Sin embargo, el plan se torció cuando le robaron la mochila con el dinero que llevaba para financiar la travesía, según relató Daniela a Infobae. Fue entonces que Nicolás quedó varado, sin fondos y sin posibilidades inmediatas de volver.

La última comunicación extensa se produjo el 27 de junio, alrededor de las 10 u 11 de la mañana, horario italiano —lo que equivalía a las 5 de la mañana en Argentina—, y duró aproximadamente 20 minutos. Nicolás llamó desde una playa en Roma, sin precisar cuál, y le contó a su hermana que llevaba dos días durmiendo en la calle por no tener dinero para pagar un hostel, que era su forma habitual de alojarse. También mencionó que un hombre de origen parisino se le había acercado y le había ofrecido trabajo. “Dijo que no tenía señal”, recordó Daniela.

Al iniciarse julio, la familia comenzó las gestiones formales. Daniela se comunicó con Cancillería y con la Dirección de Argentinos en el Exterior (DIARE). Le tomaron el relato y le solicitaron documentación para formalizar la denuncia. A mediados de ese mes, una vez presentados los papeles, se activó una alerta amarilla de Interpol, el mecanismo de búsqueda humanitaria internacional. La alerta alcanza a cuatro países: Italia, Francia, España y Bélgica.

La descripción incluida en el comunicado de Interpol permite identificarlo con precisión: Merlano mide 1,77 metros, es de cabello castaño, lleva barba y tiene un lunar en el mentón. Sus tatuajes lo distinguen aún más: un pequeño rombo en el cuello, un cactus en una de sus piernas, un reloj con la inscripción “Tic Tac Efímero” en uno de sus brazos y una caricatura del Indio Solari con lentes en una de sus piernas.

Interpol activó una alerta amarilla de búsqueda en Italia, Francia, España y Bélgica a pedido de las autoridades.

Pero incluso con la alerta activa, surgió otro obstáculo dentro de la búsqueda internacional: ningún juzgado argentino quería tomar la causa porque los hechos habían ocurrido en territorio italiano y, por lo tanto, consideraban que no tenían jurisdicción. “Tuvimos que empezar a patear juzgados para que nos tomen la causa”, relató Daniela. Finalmente, el Juzgado en lo Criminal y Correccional número 9, con la Fiscalía número 40, aceptó el caso, tomó su declaración y abrió la investigación formal.

Aun así, la apertura de la causa no derivó en avances concretos en suelo italiano. Según explicó Daniela, en Italia las diligencias de búsqueda solo son posibles con la intervención de un abogado penalista contratado de manera particular. El contraste con el sistema argentino fue frustrante para la familia: “Acá en Argentina, cuando desaparece alguien, inmediatamente se va a la fuente, el último lugar en el que estuvo, si hay una cámara, para chequear, rastrear de dónde fue la última comunicación. Aparentemente, en Italia todas esas acciones se pueden solucionar únicamente con un abogado penal”, señaló la mujer en diálogo con Infobae.

Con casi tres meses transcurridos y sin resultados, la familia enfrenta además una situación económica que le impide tomar medidas más directas. Los padres de Nicolás son adultos mayores con problemas de salud. El viaje a Italia para buscar información en el lugar de los hechos está fuera de sus posibilidades, al igual que la contratación de un letrado internacional. “La situación ya es desesperante. Es una familia que está desesperada. Es angustia, impotencia, bronca”, describió.

Como último recurso, abrió una cuenta bancaria con el alias busquedaactiva.nico, destinada exclusivamente a recaudar fondos para contratar a un abogado internacionalista, que es la vía que la propia Cancillería señaló como la única disponible. “No tenemos recursos para viajar, no tenemos recursos para pagar un abogado internacionalista. Es por eso que, como último recurso, ya que no nos dan una respuesta, recurrimos a este alias”, afirmó.