El canciller alemán, Friedrich Merz, ha reconocido el "desastre" del resultado obtenido por su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en las elecciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, pero ha prometido seguir adelante con su contestado programa de reformas políticas.

"No podemos suavizar el resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Es un desastre", ha afirmado Merz en una comparecencia pública tras conocerse las encuestas a pie de urna en esta región alemana, en la que la CDU corre el riesgo de quedarse sin representación parlamentaria.

"La CDU ha luchado, pero al final ha sido derrotada claramente por la polarización entre el SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania) y AfD", Alternativa para Alemania, ha argumentado.

Para Merz Mecklemburgo-Pomerania Occidental se ha convertido en "un estado muy complicado". "Nuestra economía está en medio de una profunda agitación y el tono y las interacciones en nuestra sociedad son más duras y menos reconciliables", ha planteado.

Merz ha advertido del "hundimiento" de la "confianza en las instituciones" resultado de un "ataque activo de partidos radicales de izquierda y derecha". "En Alemania y en toda Europa tenemos que repensar de raíz la libertad, la seguridad del día a día, la paz y nuestras propias fortalezas y debilidades", ha propuesto antes de alertar de "amenazas muy concretas".

El canciller ha expresado su "intención" de "sacar nuestro país adelante" porque "hay reformas que no se pueden posponer". "Estoy firmemente convencido de que el éxito de nuestras reformas no solo mejora nuestra coexistencia, sino nuestro autoconcepto y nuestra imagen en el exterior. Alemania puede cambiar", ha propuesto. Pero para ese cambio es necesario "fortaleza de carácter, firmeza y paciencia" y ha pedido también "tiempo".

"Nuestro país tienen que ser otra vez la tierra de los nuevos comienzos", ha apelado antes de mencionar el "ascensor social" y la "prosperidad" a la que también deben tener acceso los jóvenes, "especialmente los jóvenes".

SCHWESIG PIDE MÁS "HUMILDAD"

La líder del SPD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Manuela Schwesig, ahora convertida en una de las principales figuras de su partido, se ha mostrado "muy irritada" y ha criticado la respuesta de Merz a los resultados en las elecciones regionales y le ha emplazado a tener "más humildad".

"Estoy muy irritada. Creo que sería más apropiado que el canciller tuviera más humildad", ha afirmado Schwesig en declaraciones a la televisión pública alemana.

"¿Por qué? Cuando veo lo mal que le ha ido a la CDU aquí, un partido con el que yo misma he colaborado durante muchos años, el canciller y el Gobierno federal en pleno tendrían que preguntarse qué necesitan cambiar", ha argumentado. Además ha pedido "no subestimar" a AfD porque si no se modifica nada, "AfD será cada vez más fuerte en todas partes", ha advertido.

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental AfD ha ganado 21,6 puntos, hasta el 38,3%, para situarse ligeramente por delante del SPD de Schwesig, que obtiene un 35,4% de votos, 4,2 puntos menos que en 2021, según la última proyección publicada por la televisión alemana.

Muy lejos se sitúa la tercera fuerza política, La Izquierda que logra un 6,5% de apoyo, 3,4 puntos menos, mientras que Los Verdes conseguirían un 5,5%, 0,8 puntos menos. La CDU obtiene un 4,9%, 8,4 puntos menos, la misma cifra que BSW (4,9%), también al del 5%.

AfD ha celebrado el "sensacional resultado" en Mecklemburgo-Pomerania Occidental en palabras de su colíder Tino Chrupalla, quien considera que tienen "claramente mandato para gobernar" y ha manifestado su disposición a "dialogar con todos los partidos".

Mientras, la otra colíder de AfD, Alice Weidel, ha destacado el fracaso de "las políticas de izquierda" de CDU-SPD y ha abogado por dialogar con fuerzas políticas como la Alianza Sahra Wagenknecht. "Si hay puntos en común, podemos hacerlo. Incluso un gobierno en minoría. En lo que a mí respecta está totalmente abierto", ha afirmado en la cadena ARD.