Meta lleva veinte años ganando dinero con nuestra atención. Ahora quiere ganarlo con nuestras decisiones

Meta ha presentado esta semana unas gafas sin cámara, otras con cámara más finas, un visor de cien gramos y un "llavero" con pinta de Tamagotchi y con 5G. Ninguno ha sido el protagonista real aunque las gafas sean pintonas y el Tamagotchi se haya llevado muchas miradas.

Zuckerberg abrió y cerró la presentación hablando de Muse, su nuevo agente personal, y explicó cómo piensa ganar dinero con él: dejando que sea gratis para casi todo el mundo y cobrando una "pequeña" comisión por cada transacción que complete. Facebook, Instagram y WhatsApp apenas fueron nombradas.

Por qué es importante. Casi todo lo que ingresa Meta sale de los anuncios. Su producto más ambicioso de los próximos años con diferencia, Muse, los deja fuera, al menos como promesa inicial, y apuesta por cobrar un peaje.

  • Hasta ahora, Meta ha vendido el tiempo que pasamos usando sus apps.
  • Con Muse, cobraría cada vez que el agente compra, reserva o renegocia algo por nosotros. Si nos consigue un seguro de coche más barato, la aseguradora paga a Meta una comisión por haberlo captado gracias a Muse.

Es decir, la segunda mayor empresa publicitaria del mundo ha decidido aparcar los anuncios en su gran apuesta futura justo cuando OpenAI, que nació sin ellos, ya ha activado los anuncios en ChatGPT. Las dos se han cruzado yendo cada una en distintas direcciones.

Quienes han tenido contacto con Muse cada vez tienen más clara su opinión: la gran promesa de la IA agéntica la está cumpliendo Meta
Quienes han tenido contacto con Muse cada vez tienen más clara su opinión: la gran promesa de la IA agéntica la está cumpliendo Meta