
La Secretaría de las Mujeres impulsó un llamado urgente a fortalecer la cooperación internacional entre las naciones de América Latina y el Caribe frente al avance de discursos antiderechos que promueven modelos de familia y roles de género restrictivos, lo cual atenta contra los logros en materia feminista.
Durante el encuentro Cooperación Sur-Sur y Triangular para el Logro de la Igualdad Sustantiva de Género en América Latina y el Caribe, convocado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias, Ingrid Gómez Saracibar, expresó que solo mediante la acción colectiva y la solidaridad internacional es posible blindar los logros alcanzados en materia de derechos de las mujeres ante un escenario global de retrocesos.
En el marco del foro Cooperación Sur-Sur y Triangular para el Logro de la Igualdad Sustantiva de Género en América Latina y el Caribe, la funcionaria subrayó que la región ha construido una de las agendas de género más avanzadas a nivel mundial, resultado del trabajo organizado entre instituciones y movimientos sociales.
Gómez Saracibar sostuvo que los derechos de las mujeres deben consolidarse como garantías permanentes, no sujetas a los ciclos políticos ni a presiones sociales. Sostuvo que la cooperación regional es estratégica para acelerar cambios estructurales, fortalecer la autonomía y asegurar que la igualdad sea una realidad cotidiana.
México promueve instrumentos para blindar derechos ante retrocesos
La subsecretaria destacó que México participa activamente en la construcción de la Agenda Regional de Género a través de instrumentos como el Compromiso de Tlatelolco y la Década de Acción para el Logro de la Igualdad Sustantiva de Género (2025-2030). Estos mecanismos buscan garantizar que los avances en materia de igualdad y derechos de las mujeres no se vean amenazados por narrativas conservadoras que ponen en riesgo conquistas históricas.
En su intervención, Gómez Saracibar remarcó que la lucha organizada de las mujeres es fundamental para mantener los derechos alcanzados y que la respuesta ante cualquier amenaza debe centrarse en mayor cooperación y acción colectiva. Sostuvo: “Los derechos de las mujeres no pueden estar a merced de los vaivenes ni de los ciclos políticos; deben consolidarse como garantías permanentes”.
La funcionaria también resaltó la implementación de la Política Nacional e Integral de Cuidados en México, cuyo objetivo es asegurar que la corresponsabilidad en el cuidado se reconozca y se distribuya de manera equitativa entre mujeres y hombres, como parte de los compromisos internacionales asumidos por el país.
Discursos antiderechos y tendencia ‘tradwife’ como amenazas regionales
Durante el encuentro, la Secretaría de las Mujeres advirtió que el contexto global favorece el resurgimiento de discursos antiderechos. Un ejemplo de esto podría ser la tendencia ‘tradwife’, la cual fomenta la idealización de un modelo de esposa tradicional y subordinada, lo que pone en riesgo la autonomía y los derechos conquistados por las mujeres en la región.
En ese contexto y de manera general, el llamado fue a fortalecer la vigilancia y la acción conjunta entre países para evitar que estos discursos se traduzcan en retrocesos legislativos o culturales.
El foro también sirvió para revisar los avances del proyecto “Fortalecimiento de la Política Exterior Feminista y la Cooperación Internacional Feminista a través de una comunidad de práctica entre Chile, Colombia, México, Alemania y la CEPAL (CoPEF)”. En ese contexto, se presentaron lineamientos y herramientas dirigidas a robustecer las capacidades institucionales de las cancillerías y agencias de cooperación en la región.
Finalmente, la Secretaría de las Mujeres reafirmó el liderazgo de México en la integración de una agenda feminista regional. Bajo el gobierno, aseguró, mantiene el compromiso de garantizar la igualdad sustantiva y el derecho a una vida libre de violencias como garantías permanentes, blindadas frente a cualquier amenaza de retroceso. La lucha colectiva y la cooperación internacional son las herramientas señaladas para preservar y profundizar los derechos de las mujeres en América Latina y el Caribe.