26/09/2026 El cineasta Michael Roskam en una imagen de archivo.
CULTURA
FESTIVAL SAN SEBASTIÁN

El cineasta belga Michael R. Roskam ha reivindicado el vínculo entre el pasado y la actualidad durante la presentación en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián de 'Le Faux Soir', una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial que, según ha explicado, utiliza la historia de la Resistencia para hablar de los conflictos y desafíos del presente.

"Contamos algo del pasado para contar algo de lo que sucede hoy en día. Ahí es donde yace la razón por la que hay películas acerca de la Primera y Segunda Guerra Mundial. A veces utilizamos el pasado para contar algo acerca de la actualidad con la esperanza de que podamos cambiar algo de cara al futuro", ha señalado el cineasta.

El director ha explicado que la película aborda el primer "hackeo mediático" de la historia a través de la publicación clandestina de 'Le Faux Soir', conectando ese episodio con el debate contemporáneo sobre las 'fake news' y la libertad de expresión. "Desde siempre ha habido una batalla a la hora de tener libertad para expresarnos", ha afirmado.

Según Roskam, la democracia permite proteger la existencia de "narrativas diferentes", frente a los regímenes totalitarios que, según ha señalado, buscan imponer "una única narrativa". Por ello, ha defendido la necesidad de seguir luchando por la libertad de expresión, incluso para aquellas opiniones con las que uno no está de acuerdo. "Las palabras son armas", ha resumido, aunque ha precisado que esa lucha no implica recurrir a "pistolas ni dinamita".

El director también ha comparado el contexto actual con el de los años 40 y ha cuestionado la sensación de que el mundo contemporáneo se encuentre necesariamente ante una situación sin salida. "Si tú crees que es el fin del mundo, yo diría que en los años 40 los chavales tenían más razones para pensar que era el fin del mundo", ha señalado, antes de reclamar que se siga defendiendo la libertad.

LA IA, UNA HERRAMIENTA CON UNA "ENORME" INFLUENCIA

Preguntado por el uso de la inteligencia artificial para recrear escenarios históricos y abaratar la producción cinematográfica en esta película, Roskam ha considerado que se trata de una herramienta con una "enorme" influencia, aunque ha advertido de los riesgos de cualquier revolución tecnológica cuando se utiliza de forma inadecuada.

"Cada nueva revolución viene con algún tipo de peligro si se abusa de ella", ha apuntado el cineasta, que ha comparado la IA con la pólvora y la imprenta. En el ámbito cinematográfico, ha señalado que todavía existe "demasiada suerte" y poco control sobre el resultado cuando se utiliza para construir imágenes, aunque ha abierto la puerta a emplearla si la tecnología permite un mayor dominio creativo.

En cualquier caso, Roskam ha defendido el valor de la creación humana. "La fuerza de la magia reside en que el espectador perciba que hay otra persona detrás de ese momento mágico. El excepcionalismo seguirá siendo realizado por las decisiones de seres humanos", ha afirmado, antes de definir la IA como "una especie de eco" que hace aquello que se le pide.