Granada, 7 sep (EFE).- Un estudio internacional ha logrado por primera vez la medición directa de la órbita de un sistema formado por dos estrellas masivas en formación, un trabajo que apunta que las dos estrellas se formaron por separado y la gravedad provocó su encuentro posterior.

Las estrellas más masivas de esta galaxia suelen encontrarse en sistemas binarios, formados por dos estrellas que orbitan alrededor de un centro de masa común, sin que la comunidad astronómica sepa con certeza cómo se forman estos sistemas.

Para responder a estas preguntas resulta necesario observar estos sistemas en sus primeras etapas de formación, cuando todavía se encuentran inmersos en las densas nubes de gas y polvo de las que nacen.

El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con sede en Granada, participa junto a un equipo internacional en un trabajo que publica la revista Nature Astronomy y que ha medido por primera vez de forma directa el movimiento orbital de IRAS 07299-1651, un sistema protobinario masivo.

Este sistema está constituido por dos estrellas todavía en formación, con una masa total de al menos 18 veces la del Sol, y rodeadas por una densa envoltura de gas y polvo.

Para determinar su movimiento, el equipo ha analizado casi ocho años de observaciones de alta resolución obtenidas con el observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), y complementadas con datos de otros radiotelescopios, telescopios espaciales.

De esta manera, han podido reconstruir en tres dimensiones tanto la órbita del sistema binario como la orientación de sus dos discos circunestelares.

"Nuestros hallazgos sugieren que las dos estrellas no han nacido juntas, sino que empezaron a formarse de manera independiente antes de experimentar un encuentro gravitatorio cercano", ha explicado el investigador del IAA-CSIC Rubén Fedriani.

Ha añadido además que este dato pone de manifiesto el comportamiento dinámico y cambiante de las estrellas mientras se forman y crecen, algo que "nunca antes se había observado directamente".

Las estrellas binarias masivas desempeñan un papel fundamental en la evolución de las galaxias, ya que pueden dar lugar a algunos de los fenómenos más energéticos del Universo, como las explosiones de supernova, las binarias de rayos X o la fusión de agujeros negros.

Para reconstruir la órbita y la arquitectura del sistema, el equipo ha combinado los casi ocho años de observaciones de alta resolución con datos de otras instalaciones astronómicas.

El IAA-CSIC ha liderado la adquisición, reducción y análisis de los datos en el infrarrojo, obtenidos con el instrumento NIRCam del telescopio espacial James Webb (JWST) y con el instrumento KMOS del Very Large Telescope (VLT) del ESO.

Los datos conocidos apuntan a un escenario alternativo al esperado en el que las dos estrellas podrían haberse formado de manera independiente y haberse "emparejado" posteriormente. EFE

mro/bfv/cc