La forma en que manipulamos y conservamos los alimentos puede ser determinante para prevenir problemas de salud. La temperatura, la higiene y el almacenamiento son factores que influyen directamente en el desarrollo de bacterias y en el riesgo de contaminación alimentaria.

Uno de los consejos más importantes del experto en ciencia de los alimentos Miguel Ángel Lurueña tiene que ver con la comida que sobra después de cocinar: debe refrigerarse lo antes posible, sobre todo cuando la temperatura ambiente es elevada.

Las sobras no deberían quedar durante horas fuera de la heladera

“Las sobras deberíamos refrigerarlas lo antes posible, especialmente si la temperatura ambiente es alta”, explicó Lurueña. Su recomendación es guardarlas en la heladera cuando el recipiente ya no queme, sin dejarlas durante horas sobre la mesada.

El cuidado es todavía mayor con algunos alimentos. El especialista Mario Sánchez advierte que el arroz y la pasta cocidos no deberían conservarse más de 24 horas, incluso si permanecen refrigerados.

Esto se debe a que puede desarrollarse Bacillus cereus, una bacteria capaz de producir toxinas que provocan trastornos gastrointestinales. Por eso, dejar este tipo de preparaciones durante varias horas fuera de la heladera aumenta el riesgo de contaminación.

Qué alimentos van a la heladera y cuáles conviene dejar afuera

No todos los alimentos deben conservarse de la misma manera. Durante los períodos de calor, productos secos como la harina, el arroz o el pan rallado pueden guardarse en la heladera para prevenir la aparición de insectos.

En cambio, las papas, los ajos y las cebollas conviene mantenerlos en un lugar fresco, seco y oscuro, ya que el frío puede alterar su textura y acelerar su deterioro.

Con las frutas ocurre algo similar. Algunas especies mediterráneas toleran bien la refrigeración, mientras que la banana y la piña entera conservan mejor su sabor cuando permanecen fuera de la heladera hasta el momento de cortarlas.

Las sobras de comida no deberían permanecer mucho tiempo afuera de la heladera. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Las sobras de comida no deberían permanecer mucho tiempo afuera de la heladera. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)

Dónde guardar los huevos y cómo evitar la contaminación cruzada

Los huevos también generan dudas frecuentes. Aunque en los supermercados suelen exhibirse a temperatura ambiente, en casa lo recomendable es guardarlos en la heladera y no en la puerta, donde los cambios de temperatura son constantes cada vez que se abre.

Otro aspecto fundamental es evitar la contaminación cruzada. No se debe utilizar la misma tabla donde se cortó pollo crudo para preparar un tomate o una ensalada sin lavarla previamente. Lo mismo ocurre con los cuchillos, los utensilios y las manos, que pueden trasladar bacterias de un alimento a otro.

La diferencia entre la fecha de vencimiento y el consumo preferente

Lurueña también recuerda que no es lo mismo la fecha de vencimiento que la fecha de consumo preferente. La primera debe respetarse porque está relacionada con la seguridad del alimento, mientras que la segunda indica el período durante el cual el producto mantiene su calidad óptima.

Además, muchos envases especifican cuántos días puede consumirse un alimento una vez abierto. Ese dato suele pasar desapercibido, pero resulta clave para conservar los productos de forma segura y reducir el riesgo de enfermedades alimentarias.