
La presentadora Milena López se refirió a los seis años que compartió con su colega Laura Acuña en el programa matutino Muy Buenos Días y habló de los cambios que, según dijo, ha tenido desde aquella etapa de su carrera.
Las declaraciones surgieron durante una entrevista en el espacio digital Postcréditos con Mateo, de La Mega, donde López repasó distintos momentos de su recorrido en televisión. La conversación incluyó referencias a sus primeros años frente a las cámaras, a las exigencias físicas que percibió en ese momento y a la convivencia laboral que mantuvo con Laura Acuña y el fallecido presentador Jota Mario Valencia.
Al ser consultada por una eventual propuesta para volver a conducir un programa matutino junto a Acuña, su respuesta fue breve. “No, yo creo que no”, contestó López.
La presentadora explicó que su negativa no está vinculada a una acusación puntual contra Acuña ni a un hecho específico ocurrido durante el programa. Su respuesta estuvo relacionada con la forma en la que afirma afrontar hoy sus vínculos profesionales, después de revisar las decisiones que tomó al inicio de su carrera.

“La Milena que trabajó en Muy buenos días es muy diferente a la Milena que trabaja hoy”, expresó. Luego amplió su postura: “Ya hoy en día, cuando me siento incómoda en un lugar, decido no estar. Esa Milena de antes tenía un poco más de resistencia; hoy no estoy en lugares donde no me sienta cómoda”.
López y Acuña compartieron set durante seis años en Muy Buenos Días, formato matutino de Canal RCN que también tuvo a Jota Mario Valencia entre sus figuras principales. La presentadora señaló que esa experiencia fue relevante en su formación profesional, aunque admitió que hubo situaciones que hoy evaluaría de otra forma.
Durante la entrevista, López reconoció que Acuña tiene una personalidad que suele generar comentarios entre el público. “Para nadie es un secreto que Laura tiene un temperamento fuerte”, dijo al recordar la dinámica que existía en el programa. Pese a ello, afirmó que centró sus esfuerzos en sus propias metas dentro del espacio. “Yo estaba muy enfocada en lo que quería hacer, en lo que quería transmitir y en lo que quería construir. Si hoy en día no estás en un día bueno o no tienes ánimo de saludar a nadie, es respetable. Yo voy para adelante”, manifestó.

La comunicadora sostuvo que las diferencias de carácter no impidieron que el equipo encontrara una dinámica funcional al aire. Según relató, el paso del tiempo permitió que cada integrante entendiera mejor el modo de trabajar de los demás y que el ritmo del formato se consolidara.
“Durante esa época, ya no hablo con Laura, tuvimos una amistad muy bonita... conocí a mi esposo por ella. Aprendí a entender los temperamentos de ellos dos, y vivir en sincronía”, señaló en la entrevista. Con esa frase, López diferenció la relación que sostuvo con Acuña en el pasado de su situación actual, ya que indicó que ya no mantienen contacto.
Las declaraciones de la presentadora se conocieron pocos días después de que hablara sobre otra etapa que marcó sus primeros años en televisión. En diálogo con la emisora Bésame, López contó que al ingresar a ese medio sintió presión para ajustarse a ciertos estándares físicos y tomó decisiones que ahora cuestiona.

La conductora recordó que comenzó a trabajar en televisión en 2007, cuando ingresó al programa Estilo. En ese periodo, según su relato, pensó que debía cambiar aspectos de su apariencia para responder a las expectativas que la rodeaban.
“En su momento era muy insegura y me di mucho palo a mí misma, no solamente emocional sino físicamente”, dijo. En ese repaso, recordó que usaba zapatos altos porque consideraba que debía tener una estatura similar a la de otras presentadoras. También explicó que modificó el color de su cabello y se sometió a un diseño de sonrisa.
Sobre este último procedimiento, Milena López aseguró que no fue una decisión que hubiera tomado por iniciativa propia. “Ni siquiera era una convicción mía. Fue de las personas que estaban alrededor, que tenía que hacerme un diseño de sonrisa. Y yo tenía mis dientes perfectos”, expresó.
La presentadora afirmó que las carillas que recibió le ocasionaron problemas en su salud dental. “Mi salud dental se deterioró de una forma impresionante, tanto que yo tuve pérdida de hueso por unas carillas mal implantadas”, relató en declaraciones recogidas por Infobae.
López dijo que el proceso de recuperación fue difícil y que tuvo que acudir a especialistas para reparar las consecuencias de la intervención. También aseguró que, si pudiera volver a esa etapa, no repetiría el procedimiento. “Yo no volvería a tocarme los dientes”, sostuvo.




