El clásico de Madrid terminó en escándalo y con una enorme polémica que promete encender la Liga de España durante toda la semana. Luego de la victoria del Atlético de Madrid por 2-1 sobre el Real Madrid en el Estadio Metropolitano, José Mourinho explotó en la conferencia de prensa para denunciar graves fallos arbitrales. La queja llegó a oídos de Diego Simeone, que no se quedó callado y le contestó con dureza.

El técnico portugués apareció frente a los medios con dos fotografías impresas donde se veían los planchazos de Cristian “Cuti” Romero sobre Jude Bellingham y de Kang-in Lee a Federico Valverde, asegurando que ambas jugadas debieron terminar en tarjeta roja directa durante la primera mitad.

“Podríamos ahorrarnos la conferencia. La historia del partido está aquí. Son dos tarjetas rojas claras. Con las dificultades que tuvimos nosotros 11 contra 10, podemos imaginar lo que hubieran sido 50 minutos de nosotros 11 contra 9”, disparó un enfurecido Mourinho. Además, acusó al árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias y al VAR de sucumbir ante la presión del estadio y cuestionó con ironía la designación arbitral.

La reacción de Simeone no se hizo esperar cuando le consultaron por las explosivas acusaciones del luso. “Hay que tener respeto, te llames como te llames, porque si no traspasas una línea peligrosa. Somos respetuosos con lo que opinan los demás, pero estamos en un lugar privilegiado con mucha exposición y tenemos que tener cuidado con lo que decimos”, remarcó el ‘Cholo’ para ponerle un freno a su colega.

Lejos de achicarse ante los reclamos del clásico rival, el entrenador argentino prefirió valorar la gran actuación de sus dirigidos en la cancha. “El partido fue de once contra once y luego de once contra diez. El Atlético defendió muy bien contra un equipo con muy buenos jugadores. Esta alegría de nuestra gente nos posiciona en un lugar muy bonito para seguir creciendo”, analizó Simeone sobre la victoria.

Por su parte, la directiva del Real Madrid cerró filas junto a su entrenador y emitió una durísima nota de prensa oficial titulada “Un pésimo arbitraje decide el derbi”. En el comunicado, el club merengue detalló paso a paso las acciones del Cuti Romero y de Kang-in Lee, asegurando que la impunidad de las faltas condicionó por completo el resultado final del encuentro.

En lo deportivo, el triunfo con goles de Alejandro Grimaldo —de penal tras la expulsión de Dean Huijsen— y Jonathan David le permitió al Atlético de Madrid celebrar ante su gente y afianzarse en el lote de arriba. Para el Real Madrid, que descontó sobre la hora con un cabezazo de Antonio Rüdiger, la derrota significó quedar a seis puntos del Barcelona en la tabla de posiciones.