Katmandú, 1 sep (EFE).- Nepal ha enviado una solicitud urgente a la junta directiva del Fondo para la Respuesta a Pérdidas y Daños (FRLD), un mecanismo mundial de financiación climática, para pedir asistencia financiera tras las mortales riadas del 26 de agosto, las cuales dejan hasta el momento casi 1.000 muertos y cerca de 4.000 desaparecidos.
"Aún no se ha determinado la magnitud total de las pérdidas y daños económicos y no económicos; sin embargo, la información preliminar indica que las consecuencias son extensas y superan la capacidad de respuesta inmediata de Nepal", indicó el Gobierno nepalí en una carta dirigida la junta del FRLD a la que tuvo acceso EFE.
La inundación, descrita por observadores locales como la mayor de la que se tiene memoria, provocó, según los informes, una crecida del agua de entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río, devastando asentamientos a lo largo de un tramo de 72 kilómetros del río Trishuli.
Asimismo, destruyó el puesto fronterizo de Rasuwagadhi-Kerung, en la frontera entre Nepal y China, una vía clave para el comercio bilateral, y afectó a decenas de asentamientos.
El desastre provocó una pérdida generalizada de vidas, desplazamientos y la destrucción de viviendas e infraestructuras críticas, además de perturbar gravemente los servicios esenciales, los medios de subsistencia, los mercados y la conectividad en las comunidades situadas aguas abajo.
"Dada la urgencia y la magnitud excepcionales de este desastre, el Gobierno de Nepal solicita respetuosamente a la junta que adopte una decisión especial para responder de forma rápida, directa y eficaz", indicaba la misiva.
Nepal también se ofreció a facilitar evaluaciones preliminares, datos oficiales, información satelital, estimaciones de daños sectoriales y otra documentación requerida por el Fondo.
En su carta al FRLD, Nepal al atribuyó el desastre a lo que analistas y científicos han descrito como un posible evento geológico en las altas cumbres del Himalaya, que podría haber implicado el colapso de un glaciar en el Langtang Lirung, desencadenando así una serie de sucesos aguas abajo.
El lunes, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, ya había asegurado en un comunicado que la riada "pone de manifiesto que los riesgos a los que se enfrenta la región del Himalaya aumentan debido al cambio climático".
"Una actuación temprana en Nepal enviaría la señal de que el Fondo es capaz de responder con humanidad, rapidez, flexibilidad y solidaridad cuando los países vulnerables al clima se enfrentan a pérdidas y daños que superan su capacidad para afrontarlos por sí solos", aseguró el Ejecutivo este martes.
El FRLD se creó en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima COP27, celebrada en Egipto en 2022, y comenzó a operar en la COP28 de Dubái en 2023. EFE
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