Durante una visita a las tropas israelíes que permanecen en el enclave palestino, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu reiteró que su Ejército controla "el 60% de la Franja" y no se retirará de allí porque "nos queda mucho por hacer". La declaración contraría la hoja de ruta determinada por la denominada 'Junta de Paz', que vincula el desarme de Hamás con el retiro de las tropas israelíes. Además, el ministro de Defensa israelí insistió en el plan para forzar la expulsión de los palestinos de Gaza.