El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, advirtió sobre una nueva Nakba, en alusión al desplazamiento forzoso de palestinos cuando se fundó el estado de Israel, y denunció una “guerra genocida”, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó esas acusaciones, llamó “cobardes morales” a los delegados que abandonaron la sala antes de su discurso, elogió a Donald Trump y cargó contra Erdogan, Qatar y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.