Trabajar desde casa no consiste solamente en encontrar un rincón donde apoyar la computadora. Según el Feng Shui, la ubicación del escritorio puede influir en la sensación de estabilidad, concentración y armonía del espacio.
La recomendación principal es adoptar la llamada “posición de mando”: sentarse con una pared sólida detrás, tener la puerta a la vista y evitar que el escritorio quede alineado directamente con la entrada.
La mejor ubicación para el escritorio, según el Feng Shui
La primera regla es no trabajar de espaldas a la puerta. Dentro de esta tradición, tener una pared firme detrás de la silla simboliza respaldo y seguridad, mientras que poder ver quién entra genera una mayor sensación de control del entorno.
Si la habitación no tiene una pared disponible, una biblioteca o un mueble alto pueden cumplir parcialmente esa función y aportar una sensación similar de protección.
Otro consejo importante es evitar que el escritorio quede justo frente a la puerta. El Feng Shui considera que esa disposición crea un flujo de energía demasiado directo hacia la persona que trabaja. La alternativa ideal es colocar la mesa en diagonal, de modo que la entrada permanezca visible sin quedar enfrentada.

Qué es el míngtáng y por qué conviene dejar espacio delante
Uno de los conceptos más importantes del Feng Shui es el míngtáng, también conocido como “sala luminosa”. Se refiere al espacio libre que queda delante del escritorio y representa apertura, claridad y amplitud.
Por ese motivo, trabajar mirando permanentemente hacia una pared no suele ser la mejor opción. Dejar algunos centímetros de distancia o permitir que la vista tenga profundidad puede hacer que el ambiente resulte menos agobiante y más cómodo para concentrarse.
Cómo ubicar el escritorio respecto de la ventana
Las ventanas también juegan un papel importante. El Feng Shui tradicional desaconseja colocar el escritorio mirando directamente hacia ellas, ya que considera que la energía tiende a escapar por ese punto.
Más allá de esa interpretación, existe una explicación práctica: una ventana frente a la computadora puede provocar reflejos, exceso de luz y distracciones. Por eso, una de las ubicaciones más recomendables es colocar el escritorio de forma perpendicular a la ventana.
El orden también influye en la concentración
Para el Feng Shui, un escritorio lleno de papeles, cables y objetos representa un espacio donde el chi —la energía vital— circula con dificultad. Desde una mirada cotidiana, la conclusión es bastante similar: el exceso de estímulos visuales puede dificultar la concentración.

Mantener la superficie despejada, organizar los cables y conservar solo los elementos necesarios ayuda a crear un entorno de trabajo más ordenado y funcional.
Las 4 reglas más importantes para hacer home office
Si querés aplicar los principios básicos del Feng Shui en tu espacio de trabajo, estas son las recomendaciones principales:
- Colocá una pared firme detrás de la silla para generar sensación de respaldo.
- Mantené la puerta a la vista, pero sin quedar exactamente frente a ella.
- Dejá espacio abierto delante del escritorio para favorecer una percepción de amplitud.
- Ubicá la mesa de forma perpendicular a la ventana para reducir reflejos y distracciones.
La idea central del Feng Shui no es decorar de una manera determinada, sino crear un espacio donde la distribución favorezca el equilibrio, la comodidad y la concentración durante la jornada laboral.



