Kendall Jenner habló en el podcast On Purpose with Jay Shetty sobre el agotamiento profesional y las prácticas que incorporó para cuidar su salud mental, entre ellas la terapia, la meditación, la escritura y el tiempo con sus caballos.
La modelo contó que entre los 14 y los 23 años construyó una carrera al más alto nivel del mundo de la moda, pero que el precio fue un desgaste progresivo que la llevó a un punto de quiebre. “Hubo cinco años en los que estuve extremadamente sobrecargada de trabajo y no era feliz”, dijo. “No porque no amara lo que hacía, sino porque estaba abrumada. Decía que sí a todo porque me sentía muy agradecida de estar en esa posición”, agregó.
A los 23 años, pese a las presiones de su entorno, tomó la decisión de empezar a decir que no. “Había personas a mi alrededor que me decían que no lo hiciera, que no parara. Pero llegué a ese punto y supe que tenía que hacerlo”, reconoció.
Para Jay Shetty, esa decisión tomada desde el éxito, y no desde el fracaso, representa una forma de valentía que pocas veces se reconoce: “Cuando tienes todo por perder, tener el coraje de parar requiere mucho más de lo que creemos”, señaló.
La conexión con los caballos y la soledad como pilares de su bienestar
Jenner describió una infancia marcada por la disciplina personal y el gusto por la intimidad. Mientras su hermana Kylie era la más social de la familia, ella prefería los videojuegos, el simulador Los Sims y, sobre todo, los caballos.
A los 23 años, poco antes de la pandemia, retomó con intensidad esa pasión: compró un caballo, el que monta en competencias de salto hasta hoy, y reorganizó su tiempo en función de lo que genuinamente le daba alegría.
“Ese domingo lo tuve todo para mí. Fui a montar mis caballos, llevé a mi sobrina a montar su poni, volví a casa, me metí en el baño de agua fría, fui a la pileta, tomé sol y escribí en mi diario”, contó al recordar una jornada reciente.
Jenner practica regularmente el baño de agua fría, técnica popularizada por Wim Hof, a quien mencionó junto a Michael Pollan y Michael Singer como referentes en su proceso de búsqueda personal.
Jenner trabaja con su terapeuta en la reconexión con su “niña interior”
La modelo describió una práctica concreta surgida de sus sesiones de terapia: pegó en el espejo de su baño una fotografía de ella de pequeña para recordarse a sí misma, en los momentos de autocrítica, quién es la persona a la que le está hablando. “Si alguna vez estoy siendo negativa conmigo misma, la miro y le digo: ella es genial, la quiero”, dijo.
También describió el concepto de “diosa interior” o “yo superior” que trabaja con su terapeuta como un estado mental al que aspira habitar de forma constante. “Cuando estoy ahí, nadie me puede quitar eso. Eso es mío”, explicó.
Además, admitió que la necesidad de validación externa fue durante mucho tiempo uno de sus valores centrales, pero que hoy es algo que ya no persigue de la misma manera.
Meditación, autocontrol y el uso del teléfono
En la sección de preguntas rápidas con la que cierra cada episodio de On Purpose, Jenner respondió que actualmente está leyendo The Surrender Experiment de Michael Singer y que lo que más le atrae de ese libro, y de lo que siente curiosidad, es la posibilidad de profundizar en la meditación. También reconoció que sigue trabajando en soltar el control sobre las cosas que no puede manejar y en reducir la tendencia al pensamiento excesivo.
Ante la pregunta de qué ley global impondría, concluyó: “Los domingos, tienes que tomarte medio día sin mirar el teléfono. O el día entero”.


